Mientras cientos de miles de personas mirarán al cielo esta tarde para observar el eclipse, en muchas casas surgirá una pregunta bastante más terrenal: ¿qué hacemos con el perro o el gato? ¿Puede salir a la calle? ¿Se asustará cuando se haga oscuro? ¿Hay que protegerle los ojos? ¿Y si mira directamente al Sol? La respuesta general de los especialistas es tranquilizadora. Para la gran mayoría de los perros y gatos, el eclipse no debería representar ningún problema especial. Los animales de compañía no sufren de FOMO, no tienen el interés humano por observar el fenómeno y, normalmente, no se quedan mirando fijamente el Sol. Tampoco hay evidencias de que el simple hecho de que durante unos minutos disminuya repentinamente la luz les tenga que provocar una alteración importante. De hecho, en muchos casos pueden ser más problemáticos los nervios de los propietarios, los cambios de rutina y las aglomeraciones de personas que el eclipse mismo.
Tu mascota probablemente no necesita gafas para ver el eclipse.
— María Carracho - Veterinaria (@MariaCarracho) August 11, 2026
Pero hay algo que tú puedes hacer mañana que sí puede afectarle.
Y tiene muy poco que ver con el Sol. pic.twitter.com/T6jDpRgzdQ
La idea que resume las recomendaciones veterinarias es sencilla: para la mayoría de perros y gatos, este miércoles será una tarde un poco más oscura, pero poca cosa más. El cambio repentino de luz puede provocar alguna reacción puntual y mirar directamente al Sol sigue siendo potencialmente perjudicial para los ojos de cualquier animal. Pero no hay motivos para pensar que las mascotas tengan que observarlo fijamente ni que necesiten protecciones especiales. En cambio, sí que conviene pensar en las multitudes, los ruidos, los cambios de rutina y el nerviosismo de las personas. Un perro que odia las aglomeraciones no necesita ir al mejor mirador de la ciudad; un gato que busca refugio no necesita que lo saquen de debajo de la cama; y ninguno de los dos necesita unas gafas para hacerse la fotografía de rigor. Nosotros sabemos que hoy hay un eclipse. Ellos, afortunadamente, no tienen ninguna necesidad de saberlo.
¿Mi perro o gato notará el eclipse?
Probablemente sí, pero esto no significa que se asuste. Durante las fases de máxima ocultación, la luz ambiental disminuirá de manera muy evidente y algunos animales pueden interpretar este cambio como si el día se acabara antes de hora. Ahora bien, perros y gatos domésticos están muy habituados a los cambios de iluminación: entran y salen de casa, pasan de una habitación iluminada a una oscura, ven cómo encendemos y apagamos las luces y, sobre todo, han adaptado buena parte de sus horarios a los nuestros. Por eso, muchos animales probablemente seguirán haciendo exactamente lo que estaban haciendo. Otros pueden mostrar cierta curiosidad o inquietud y algunos gatos pueden buscar un rincón donde estar tranquilos. La respuesta dependerá mucho más del carácter de cada animal, de si son más o menos sensibles, que de una reacción generalizada al eclipse.
¿Puede hacerles daño en los ojos?
Aquí hay que introducir un matiz importante. Mirar directamente al Sol puede lesionar la retina de un animal, igual que puede pasar con las personas. Por lo tanto, sí, los perros y gatos también pueden sufrir daños en la retina si miran el Sol durante el eclipse. Esto no quiere decir, sin embargo, que perros y gatos necesariamente necesiten gafas para eclipses. La diferencia es de comportamiento: nosotros queremos mirar el Sol porque sabemos que se está produciendo un eclipse; ellos, no. Un perro o un gato no acostumbra a levantar la cabeza y mantener voluntariamente la mirada fijada en el Sol durante un período prolongado. Por lo tanto, la precaución más sensata es también la más sencilla: no intentar que la mascota "mire" el eclipse y, sobre todo, no orientarle la cabeza en dirección al Sol para hacer una fotografía o un vídeo.
¿Hay que ponerles gafas de eclipse?
No, no es necesario. Las gafas homologadas para observar un eclipse están pensadas para las personas que voluntariamente mirarán directamente el Sol. Intentar colocar unas gafas de este tipo a un perro o un gato no solo es innecesario, sino que puede acabar generándole más incomodidad o estrés. La mascota no necesita ver el eclipse. Y esto es especialmente importante en una jornada en la que probablemente circularán por las redes sociales muchas fotografías y vídeos de animales caracterizados para la ocasión: no hay que forzarlos a mirar hacia el cielo para conseguir la foto del eclipse.
¿Los perros pueden mirar el eclipse solar del 12 de agosto? "No debemos obligarlos a participar en la experiencia como si la vivieran igual que nosotros" https://t.co/3V0PDVQvpD
— Computer Hoy (@computerhoy) August 11, 2026
¿Se debe dejar al perro en casa?
No necesariamente. Un perro tranquilo puede salir a pasear con normalidad, también durante las horas próximas al eclipse. La pregunta que debe hacerse el propietario es otra: ¿cómo lleva mi perro las multitudes, los ruidos y los entornos poco habituales? Miradores, playas, plazas y otros puntos con buena visibilidad pueden llenarse de personas que quieran seguir el fenómeno. Para un perro acostumbrado a estos ambientes puede no representar ningún problema. En cambio, un animal miedoso, reactivo o que se estresa entre mucha gente probablemente estará mejor en casa. En estos casos, el problema no será el eclipse, sino todo lo que lo rodea.
¿Y si se asusta cuando oscurece?
El eclipse es un fenómeno extraordinario, pero no tiene nada que ver si afecta a las mascotas como puede pasar cuando truena o relampaguea. Por lo tanto, no tiene por qué pasar que los perros o los gatos se asusten si oscurece de manera repentina. Pero si pasa, la primera recomendación es actuar con normalidad. Los animales, especialmente los perros, son muy sensibles al comportamiento de las personas con quienes conviven. Si en casa todo el mundo corre, grita, entra y sale al balcón o muestra una excitación poco habitual, el animal puede interpretar que está pasando algo importante. Si el perro se muestra inquieto, conviene permitirle estar en un lugar conocido y tranquilo y mantener tanto como sea posible sus horarios habituales.
🌒🐶🐱 El 12 de agosto tendremos un eclipse total de Sol en España. Y probablemente estos días aparezca una duda:
— Adrián Conde | Veterinario (@adriancondevet) August 10, 2026
¿Puede el eclipse dañar los ojos de nuestros perros y gatos? ¿Necesitan gafas? Vamos con lo que sabemos realmente 👇🧵 pic.twitter.com/S5pTC9UJqW
Con los gatos, todavía es más importante respetar su manera de afrontar una situación que les incomoda. Si deciden esconderse bajo una cama, dentro de un armario o en su refugio habitual, no se debe forzar que salgan. Es mejor dejarlos tranquilos y asegurarse de que tienen acceso a agua, comida y su bandeja. Si un animal ya tiene antecedentes de miedo intenso ante tormentas, ruidos u otros cambios ambientales, el criterio debe ser el mismo que en estas situaciones: priorizar un entorno seguro y conocido.
¿Hay que bajar las persianas?
Para un perro o un gato que se comporte con normalidad, no hay ninguna necesidad especial de convertir la casa en un búnker. Si el animal es especialmente sensible a los cambios de luz o empieza a mostrar inquietud, sí que se puede facilitar un ambiente interior tranquilo, con la iluminación habitual de casa. El objetivo no es "protegerlo del eclipse", sino proporcionarle un entorno en el que se sienta cómodo.
¿Qué pasa con los pájaros y la fauna salvaje?
Aquí la historia es diferente. Los efectos de los eclipses se han observado con más claridad en diversas especies salvajes. La disminución repentina de la luz puede actuar durante unos minutos como una falsa puesta de sol. Algunas aves pueden modificar sus cantos o sus movimientos, mientras que murciélagos, insectos y otros animales de actividad crepuscular o nocturna pueden empezar antes determinadas conductas propias del atardecer. Investigaciones realizadas durante eclipses anteriores también han detectado cambios de comportamiento en diferentes especies de vertebrados. Pero estos resultados no se pueden trasladar automáticamente a los perros y gatos que viven en un entorno doméstico, mucho más condicionados por los horarios humanos.
Siete consejos para pasar el eclipse con la mascota
1. Mantenga la rutina. No hay que cambiar paseos, comidas o costumbres si el animal está tranquilo.
2. No le ponga gafas de eclipse. No las necesita y pueden incomodarlo.
3. No lo obligue a mirar el Sol. Sobre todo, no le oriente la cabeza en dirección al cielo para hacer fotografías o vídeos.
4. Evite las aglomeraciones si es un animal sensible. Un mirador lleno de personas puede generar más estrés que el eclipse.
5. Si sale con el perro, llévelo bien controlado. Ante una situación poco habitual, es especialmente importante evitar que pueda huir si se asusta.
6. Respete los refugios de los gatos. Si se esconden, no los fuerce a salir.
7. Observe al animal, no al cielo por él. Si continúa tranquilo, no hay que hacer nada. Si aparecen signos claros de miedo o estrés, llévelo a un espacio conocido y tranquilo.