El Gobierno no se ha movido ni un milímetro y asegura que mantiene el veto a la cesión del 100% del IRPF a Catalunya, que es la exigencia de Esquerra Republicana para negociar los presupuestos de los ejecutivos catalán de Salvador Illa y español de Pedro Sánchez. Oriol Junqueras, que pide un gesto por parte del Ministerio de Hacienda, continúa teniendo ante sí una puerta cerrada. Fuentes de este departamento capitaneado por la vicepresidenta María Jesús Montero aseveran que, si no son los republicanos quienes “flexibilizan” estas posiciones, no habrá ningún movimiento. El Gobierno, por lo tanto, continúa enrocado a pesar de que este viernes Illa aprobará los presupuestos de 2026. Se remiten a los acuerdos de la comisión bilateral Estado-Generalitat y advierten a los republicanos que están en contra del Plan B de Junqueras para pedir este tributo a través de enmiendas a la ley de financiación.
El pacto PSC-ERC para investir a Illa como president contemplaba que Catalunya desarrollara su propia Agència Tributària para empezar a recaudar el IRPF a partir de 2026. La ejecutiva del PSOE llegó a ratificar este acuerdo, pero el Gobierno ha ido desinflándolo con el tiempo. La comisión bilateral Estado-Generalitat borró del mapa este punto clave que hablaba de un modelo que garantizara que "sea la Generalitat la que gestione, recaude, liquide e inspeccione todos los impuestos soportados en Catalunya". Y hablaba entonces de una cesta de tributos en la que la responsabilidad fiscal queda definida a partir de la participación de las dos administraciones en la recaudación.
Las fuentes de Hacienda consultadas por este periódico se remiten a este acuerdo. El Ministerio insiste en un modelo “en red” donde siempre haya coordinación entre agencias tributarias. Lo que temen en este departamento es que el Estado, en materia tributaria, desaparezca de Catalunya. Creen, de hecho, que Oriol Junqueras se ha metido en una especie de callejón sin salida con la exigencia del 100% del IRPF y con las diferentes reuniones —públicas y privadas— que ha mantenido con Pedro Sánchez.
En la misma semana en la que Junqueras ha exigido un gesto al Gobierno, estas mismas fuentes aseveran que “el planteamiento de ERC no lo compartimos y no ha habido nada nuevo”. Sí que se abren a trabajar de forma conjunta porque “hay caminos transitables”, y aseguran que las relaciones entre ambas partes son buenas, pero exigen a los republicanos que “flexibilicen” su postura si quieren llegar a un principio de acuerdo.
Hacienda mantiene el rechazo al Plan B de Junqueras de presentar enmiendas a la ley de financiación
Además, se oponen al Plan B que planteó Junqueras la semana pasada. Los republicanos retiraron su proposición de ley para ceder a Catalunya la recaudación del 100% del IRPF y —considerando que esto facilitaría un poco más las cosas— anunciaron que presentarían su contenido en enmiendas a la ley de financiación. El texto definitivo de esta nueva norma, sin embargo, todavía no existe. Porque la vicepresidenta Montero todavía tiene que hacer una ronda de reuniones bilaterales de carácter técnico con las autonomías para "profundizar en el modelo" y añadir algunas modificaciones, y después celebrar una nueva reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera, el organismo en el que el Ministerio de Hacienda debate con las consejerías homólogas de las comunidades.
Las fuentes de Hacienda consultadas por este periódico remarcan que están en contra de este Plan B de Junqueras. Más allá de su planteamiento sobre cómo debería “cogestionarse” el IRPF, advierten de que la ley de financiación ya es una norma bastante compleja, y que añadir esto implicaría “cargarla” demasiado.