Masía, acompañada por miembros del Gobierno y líderes de JxSí yendo a declarar para|por la querella del 9-N / Sergi Alcàzar

Catalunya se asoma a las cuartas elecciones al Parlament en los últimos seis años, después de la que habrá sido la legislatura más corta desde 1980, y pasados poco más de tres meses desde los comicios celebrados el 27 de septiembre, que dieron la victoria, aunque insuficiente, a la coalición JxSí.

Este 10 de enero se acaba el plazo para investir nuevo presidente de la Generalitat. Si como todo indica ningún candidato obtiene la investidura después del no de la CUP al candidato de JxSí, el actual presidente en funciones Artur Mas, los comicios quedarían convocados de manera automática. El 6 de marzo es la fecha de celebración más probable.

La presidencia del Parlament tenía previsto convocar mañana el nuevo pleno de investidura para el martes 5, en caso de que la CUP hubiera optado por posibilitar la elección de Mas. La posible segunda votación, en la que habría bastado con dos votos a favor de los cupaires y 8 abstenciones para que Mas fuera investido, se habría celebrado el día 7, al borde de agotar el plazo legal.

Primera presidencia de Mas

Los catalanes fueron convocados a las urnas el 28 de noviembre del 2010. Aquellos comicios dieron la victoria a CiU, con 62 diputados –la mayoría absoluta son 68– después de dos gobiernos tripartitos (PSC, ERC e ICV-EUiA) entre el 2003 y el 2006, que presidió Pasqual Maragall, y entre el 2006 y en el 2010, con José Montilla, ambos socialistas. Mas consiguió la presidencia a la tercera vez de presentarse y a pesar de haber ganado los comicios en las dos ocasiones anteriores. Fue investido en segunda vuelta con el apoyo de los 62 diputados de CiU y la abstención de los 28 del PSC.

Comicios anticipados del 2012

Después de la primera gran manifestación por el Estado propio organizada por la ANC y otras entidades soberanistas en la Diada del Onze de Setembre del 2012 (continuada los tres años siguientes con otras tantas demostraciones masivas de fuerza soberanista), y el portazo del presidente Mariano Rajoy a la propuesta de pacto fiscal planteada por Mas, el líder convergente convocó de nuevo elecciones para el 25 de noviembre. El objetivo era realizar una consulta para que los catalanes decidieran su relación con España.

Aquella apuesta, sin embargo, no fue del todo exitosa. El 25N del 2012, la federación nacionalista revalidó la victoria, si bien CiU se quedó con 50 escaños –perdió 12– y optó por un pacto de estabilidad parlamentaria con la ERC liderada por Oriol Junqueras, que incrementó de 10 a 21 sus escaños en el Parlament.

Del 9N a las plebiscitarias

Celebrada la consulta o proceso participativo del 9 de noviembre del 2014, en el cual participaron 2,3 millones de personas aunque fue impugnado por el Estado, Mas planteó a Junqueras una lista unitaria para unas elecciones de carácter plebiscitario. El líder de ERC, en principio, las rechazó.

No obstante, y después de la ruptura de la federación de CiU en junio del 2015 (que, al mismo tiempo comportó la ruptura del partido de Josep A. Duran i Lleida), CDC, ERC, las entidades soberanistas y otras formaciones escindidas del PSC y Unió acordaron ir conjuntamente a unos nuevos comicios de carácter plebiscitario el 27S.

Mas ocupó el cuarto lugar de la lista de JxSí y Junqueras el quinto; la candidatura, de marcado carácter transversal y a la que se incorporaron también diversos independientes de prestigio, la encabezó el execosocialista Raül Romeva. Los puestos 2 y 3 fueron para las expresidentas de la ANC y Òmnium, Carme Forcadell –actual presidenta del Parlament– y Muriel Casals.

Declaración en el TSJC

El 15 de octubre, Mas, a quien precedieron la exvicepresidenta Joana Ortega y la consellera de Ensenyament, Irene Rigau, declararon ante el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) como imputados en relación con las querellas interpuestas por la Fiscalía a instancias del gobierno de Mariano Rajoy a raíz de la celebración de la consulta del 9N. Los líderes de JxSí y todo el Govern apoyaron al presidente, que se declaró responsable único de la votación.

Victoria insuficiente

Los comicios del 27 de septiembre del 2015 dieron la victoria a JxSí aunque de forma insuficiente. La coalición independentista consiguió casi 1,7 millones de votos y en un contexto de participación récord, el independentismo en conjunto llegó al 48% de los votos, si bien, la lista de Mas y Junqueras se quedó a 8 escaños de la mayoría absoluta, con 62 diputados.

La CUP obtuvo 10 diputados (330.000 votos), 7 más de los que consiguió en los comicios del 2012, lo que le dio la llave de un Parlament con la primera mayoría independentista de la historia. No obstante, la organización anticapitalista exigió desde el primer momento que JxSí planteara un candidato alternativo a Mas.

CUPSAB

Dos investiduras fallidas

JxSí y la CUP aprobaron el 9 de noviembre en el Parlament la llamada resolución de desconexión, posteriormente anulada por el Tribunal Constitucional. No obstante, desde entonces se han sucedido dos investiduras fallidas, una situación inédita desde 1980, y tres largos meses de negociaciones con JxSí en los que la coalición ha aceptado numerosas demandas de la CUP, entre ellas un plan de choque o rescate social dotado con 270 millones de euros y la paralización del complejo lúdico BCNWorld.

Las dos asambleas cupaires celebradas en Manresa (29 de noviembre) y Sabadell (27 de diciembre), la última de las cuales se zanjó con un sorprendente empate a 1.515 votos entre los partidarios y los contrarios a la investidura, sirvieron en la práctica para mantener vivo el no a Mas finalmente ratificado en el consejo político de este domingo por 36 votos en contra de la investidura, 30 a favor y 1 abstención.

El efecto de las generales

En paralelo, CDC, con la nueva marca electoral Democràcia i Llibertat (DiL) y ERC volvieron a ir  por separado a las elecciones generales del 20 de diciembre. Los republicanos hicieron el sorpasso a los convergentes, obteniendo 9 diputados –uno más que DiL– pero quedaron segundos detrás de la confluencia de izquierdas En Comú Podem, auspiciada por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Los convergentes fueron quintos detrás del PSC. Pese a no participar en aquellas elecciones, este ha sido uno de los argumentos utilizados por los sectores de la CUP contrarios a la investidura de Mas que finalmente se han impuesto.

Foto exterior: mitin de JxSí / Sergi Alcàzar. Fotos interiores: declaración de Mas ante el TSJC por la querella del 9N y asamblea de la CUP en Sabadell / Efe / Sergi Alcàzar