La aplicación del 155 para suspender la autonomía de Catalunya o el voto del PSOE con PP, Vox y Ciudadanos, para levantar la immunidad de Carles Puigdemont, Toni Comín i Clara Ponsatí en el Parlamento Europeo demuestran que el espíritu "involucionista" del 23-F no sólo no ha desaparecido sino que aquella "pulsión" se conserva en determinadas instituciones del Estado y de los dos principales partidos españoles, según la consellera de Presidència, Meritxell Budó.

A pesar de admitir que aquel ataque involucionista contra la incipiente democratización del Estado español no prosperó y su fracaso consolidó definitivamente la Transición en el Estado español y el fin de su aislamiento internacional, el Govern considera que "el espíritu involucionista que animaba a los golpistas no desapareció y ha emergido muchas veces desde aquel momento".

"A lo largo de los últimos años hemos visto como los diferentes poderes del Estado y los dos principales partidos españoles han conservado aquella pulsión contra la autonomía de Catalunya y contra el derecho de los catalanes a decidir por sí mismos", ha denunciado Budó en la rueda de prensa posterior a la reunión de Govern.

 

Votación en la Eurocámara

Al ser preguntada sobre este tema, la consellera ha puesto como ejemplo la ley mordaza, que el PSOE podía haber derogado, pero también el voto de los socialistas esta tarde en el Parlamento Europeo a favor de levantar la inmunidad de Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí. "Esta es una muestra más", ha reprochado.

"Como Govern lamentar que el principal partido que gobierna en el Estado, que es el PSOE, cuando está pidiendo una nueva etapa de diálogo esta tarde en el Parlamento Europeo se alinee con PP, Vox y Cs para levantar la inmunidad del president Puigdemont y los consellers Comín y Ponsatí, cuando además hay sentencias tanto en Bélgica como en Alemania, contrarias a la extradición," ha denunciado.

Plantación a la conmemoración

Por todo ello, el Govern considera que no hay motivo para celebrar ni conmemorar nada a raíz de los 40 años de aquel golpe de Estado y Budó ha explicado que las fuerzas políticas que dan apoyo al ejecutivo no participarán en ninguno de los actos previstos. En este sentido, ha querido subrayar que la plantada no obedece al trato que se da al papel del Rey emérito o a la participación de ciertas autoridades en los actos de hoy.

"Se trata un problema estructural, no resuelto, del conflicto político entre el Estado y Catalunya que se tiene que solucionar desde la vía política. Admitir este conflicto, reconocer el derecho a la autodeterminación y aprobar una ley de amnistía sería la verdadera conmemoración de un Estado que se quiere plenamente democrático", ha reclamado.

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