No habrá reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) antes del viernes de la próxima semana, día en que el Parlament deberá votar las enmiendas a la totalidad de los presupuestos de la Generalitat, entre las cuales la de ERC. El partido de Oriol Junqueras condiciona la negociación de las cuentas a que el gobierno español confirme el compromiso sobre la cesión del IRPF a Catalunya, tal como se comprometió el PSC en el acuerdo de investidura, y el CPFF era un escenario propicio para ello. Sin embargo, el ejecutivo de Pedro Sánchez se niega a mover ficha. No solo eso, desde el Ministerio de Hacienda se ha descartado cualquier movimiento antes de las elecciones andaluzas.
La portavoz del ejecutivo, Sílvia Paneque, ha admitido que toda la estrategia del Govern de Illa se basa en presionar a ERC, "convencer y trasladar la importancia" de aprobar las cuentas. Ha insistido que no depende del Govern la respuesta del ejecutivo español y que, por lo tanto, se intenta convencer a ERC trasladando en las comisiones del Parlament o en las reuniones con agentes económicos y sociales la importancia de aprobar los presupuestos. De hecho, el president, Salvador Illa, en una reunión el pasado jueves con un grupo de empresarios en el Palau de la Generalitat no descartó una convocatoria electoral en caso de que el Parlament haga decaer los presupuestos. El Govern es consciente de que a ERC, en este momento en que tiene a su presidente, Oriol Junqueras, todavía inhabilitado para presentarse a las elecciones, no le interesa ahora una convocatoria electoral.
La portavoz no se ha movido en ningún momento del discurso de que el Govern no contempla ningún otro escenario que la aprobación de las cuentas. No obstante, también ha admitido que los acuerdos cerrados con los Comuns sobre vivienda se cumplirán más allá de que las cuentas prosperen o no y que igualmente se respetarán los acuerdos sobre el incremento de sueldos de Mossos y maestros.