Boicot desactivado. Finalmente las selecciones femeninas de waterpolo de España e Israel podrán jugar hoy el partido correspondiente a la segunda jornada de la Liga Mundial después de que el Gobierno haya puesto a disposición de los organizadores del acontecimiento deportivo las instalaciones del CAR de Sant Cugat del Vallès.

Las presiones de la plataforma Boicot en Israel y del grupo municipal de la CUP-Capgirem Barcelona, Eulàlia Reguant, han impedido que el partido se pudiera jugar en Molins de Rei, primero, y después en Barcelona. Ha sido el Govern quién ha desencallado la cuestión ofreciendo, a petición de la Federación Catalana de Natación, las instalaciones del CAR de Sant Cugat.

"Estamos satisfechos de haber aportado uno solución al problema", ha manifestado a El Nacional el director general de Deporte, Gerard Figueras, que ha mostrado su sorpresa por el boicot a las jugadoras israelíes, cuando este verano se han celebrado en Barcelona los europeos de waterpolo, con presencia de jugadores israelíes, y la competición se pudo celebrar "con normalidad y sin aspavientos de nadie".

Ante el boicot de movimientos antiisraelíes, Figueras ha asegurado que pueden garantizar la seguridad de las jugadoras. El equipo femenino israelí de waterpolo ya lleva unos días entrenando al CARO de Sant Cugat

No de Molins de Rei y Barcelona

El partido se tenía que disputar inicialmente en la piscina del CN Molins de Rei pero los responsables de las instalaciones decidieron negar a las selecciones de España e Israel las instalaciones a causa de las presiones del grupo Boicot en Israel (BDS) y la CUP. Los organizadores se plantearon celebrar la competición en la piscina Sant Jordi de Barcelona, si bien nuevamente las presiones de BDS y del grupo municipal de la CUP llevaron al equipo de gobierno de Ada Colau a no ceder las instalaciones.

El consistorio barcelonés ha justificado esta negativa en el hecho de que no podía garantizar la seguridad del acontecimiento ante las movilizaciones convocadas por los movimientos antiisraelíes. El Ayuntamiento de Barcelona en ningún momento se ha puesto en contacto con el Gobierno, si no que comunicó su negativa a ceder las instalaciones a la Federación Catalana de Natación.

Indignación

Por su parte, el presidente de la Liga Internacional contra el Racismo y el Antisemitismo (Licra), Isaac Levy, ha mostrado su indignación por la negativa del Ayuntamiento de Barcelona y el de Molins de Rei de ceder piscinas municipales para celebrar el partido de las selecciones española e israelí. Especialmente crítico ha estado con el Ayuntamiento de Barcelona, ​​a quien ha reprochado que aduzca problemas de seguridad para impedir que el partido se disputara en la piscina Sant Jordi. "No se lo cree nadie", ha dicho.

"En Barcelona, ​​en Cataluña nos boicotean", se ha lamentado Levy, que ha explicado que el fin de semana pasado deportistas israelíes participaron en un torneo en Abu Dabhi, capital de los Emiratos Árabes Unidos, "y no pasó". "Qué tiene que ver la política con el deporte? Es lícito criticar al gobierno de Israel, pero no hacer boicot, un boicot que es racista y antisemita", afirma el presidente de Licra.