Salvador Illa y Oriol Junqueras, cara a cara en un pulso de salida complicada alrededor de la aprobación de los presupuestos. El último fin de semana las negociaciones entre el Govern y ERC saltaron por los aires e Illa anunció el lunes que "Catalunya no puede esperar más" y, por lo tanto, este viernes un Consell Executiu extraordinario aprobará el proyecto de ley de presupuestos y lo llevará al Parlament para su tramitación. La respuesta de Junqueras llegó el martes, anunciando en una entrevista en Catalunya Ràdio que su partido mantiene la exigencia sobre la cesión del IRPF y, por lo tanto, presentará enmienda a la totalidad del texto a pesar de no haber cerrado ningún acuerdo. La aprobación de esta enmienda impediria tramitar las cuentas y el Govern recibirá un revés muy importante, dado que se hará evidente su debilidad en el Parlament. Ambas partes aseguran, sin embargo, que han recuperado el diálogo dañado el fin de semana, y buscan tiempo, alargando el plazo antes del pleno en que se debatirán las enmiendas a la totalidad, para conseguir un acuerdo. El Govern ha pedido alargar hasta el 18 de marzo el periodo para presentar enmiendas a la totalidad y dejar la votación en el pleno para el 20 de marzo.

Solo ha habido dos ocasiones en las últimas legislaturas que el Parlament haya tumbado el proyecto de presupuestos del Gobierno. El último fue el 2023, cuando los Comuns se sumaron al resto de la oposición para tumbar los presupuestos de Pere Aragonès. Solo el PSC votó a favor de aquellas cuentas. Inmediatamente, el entonces presidente convocó una reunión de Govern y anunció la convocatoria de elecciones. El 2016 fueron los presupuestos de Carles Puigdemont los que no superaron la votación de las enmiendas a la totalidad, a raíz del rechazo de la CUP. Puigdemont convocó una cuestión de confianza.

Retirar la enmienda

Para evitar este callejón sin salida, después de unos días de tormenta y de "desconfianza absoluta", en palabras de una de las partes, los negociadores han retomado el diálogo. Y, este jueves, veinticuatro horas antes de que el proyecto salga del Govern, los negociadores ya hablan de una situación de "desescalada". 

ERC insiste, sin embargo, que presentará una enmienda a la totalidad, aunque también subraya la disposición a negociar y, por lo tanto, no cierra la puerta a retirar la enmienda si se llegara finalmente a un acuerdo. El reglamento del Parlament fija que debe haber un mínimo de diez días para presentar las enmiendas a la totalidad y 20 para las enmiendas al articulado. El plazo no se puede acortar, pero sí alargar. Una vez este viernes se presenten los presupuestos, la Mesa y la Junta de Portavoces concretarán el calendario. De momento, el Govern ha pedido alargar el plazo para las enmiendas hasta el día 18 de marzo y celebrar el pleno el 20. 

IRPF

Desde el Govern se ven los movimientos de ERC de los últimos días y la reanudación del diálogo con "optimismo", se considera que la situación está cambiando y que hay margen para el acuerdo. Por su parte, los republicanos insisten en reclamar un compromiso en relación al IRPF y aseguran que, si se consigue, retirarán la enmienda. La semana pasada, Junqueras retiró la proposición de ley que había tramitado en el Congreso sobre la cesión del impuesto, pero sigue reclamando un compromiso público del gobierno de Pedro Sánchez.

Tanto el Govern y el president han garantizado la voluntad de cumplir el compromiso sobre la cesión del IRPF, sin embargo, la decisión depende del Ministerio de Hacienda y cada vez que se plantea esta reclamación choca con la contundente negativa de la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que se encuentra a las puertas de las elecciones andaluzas donde encabezará la candidatura del PSOE.

La cuestión ahora es conseguir una "vía transitable" para el IRPF que permita a ERC retirar la enmienda y al Govern poder tramitar sus presupuestos, pero sin que el ministerio provoque un nuevo descarrilamiento.

Tramitación en el Parlament

Para ganar tiempo y calmar las aguas, los grupos parlamentarios alargarán los plazos parlamentarios con el objetivo de dar más tiempo para las negociaciones. La Mesa y la Junta de Portavoces, una vez admite a trámite el proyecto de ley de presupuestos, deben fijar dos periodos de enmiendas que se inician el mismo día: un periodo, de una duración no inferior a diez días naturales, para presentar las enmiendas a la totalidad; y otro, de una duración no inferior a veinte días naturales, para presentar las enmiendas al articulado y a los estados de gastos.

Por lo tanto, el primer momento clave para la tramitación es el de las enmiendas a la totalidad. Aunque inicialmente, y siguiendo los plazos de los últimos presupuestos aprobados en 2023, la previsión era que el debate a la totalidad se celebrara el 11 de marzo, finalmente el Govern forzará un aplazamiento para que el debate de las enmiendas a la totalidad se celebre la semana siguiente, concretamente, el 20 de marzo.

Una vez superadas las enmiendas a la totalidad, las comisiones se reunirán para debatir y votar las secciones correspondientes a cada departamento. Después, la comisión de Economía deberá votar las enmiendas al articulado y elaborar el dictamen del proyecto de ley. En esta fase, los grupos también podrán llevar el texto al Consell de Granties Estatutàries para que emita un dictamen, que no es vinculante. El último paso será la aprobación definitiva en el pleno, que incluso podría llegar la semana siguiente, la del 23 de abril, día de Sant Jordi. Un mes, por cierto, en el cual Pedro Sánchez podría hacer cambios en el Ministerio de Hacienda ante las elecciones andaluzas, en las cuales se presentará la ministra, María Jesús Montero. No obstante, desde el Ministerio, han asegurado repetidamente que no se moverá ninguna pieza en este sentido antes de la celebración de los comicios andaluces. Esta voluntad se ha visto, además, refrendada por la experiencia vivida en las elecciones aragonesas en que el acuerdo de financiación con Catalunya se convirtió en uno de los argumentos para desgastar a la candidata del PSOE, Pilar Alegria.