El Tribunal Supremo ha citado como testigos en el juicio del caso Mascarillas a la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, y al ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres. Ambos deberán declarar el día 22 de abril. Se trata de la pieza separada sobre la presunta trama corrupta de venta de material sanitario durante la pandemia del coronavirus. Francina era durante la crisis de la covid-19 presidenta de las Islas Baleares; y Torres era el presidente de las Islas Canarias. Estos dos gobiernos autonómicos adjudicaron contratos públicos a la empresa epicentro de la trama.
El juicio oral arrancará el 7 de abril a las 10 de la mañana con la declaración de Víctor Manuel Ábalos Aguado, que es el hijo del exministro. Se prevé que el ex número tres del PSOE no lo haga hasta el 28 de abril, junto con su exasesor, Koldo García, y el empresario que también será juzgado en este caso, Víctor de Aldama. Está previsto que el juicio termine el día 30 de ese mes, cuando se deba practicar la prueba documental y las partes presentarán sus informes finales.
Durante este juicio, el tribunal escuchará a más de 75 testigos. En la primera sesión, además del hijo de Ábalos, también declararán el hermano de Koldo y un socio de Aldama. También figuran en la lista de testigos aceptados la presidenta del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano; la expresidenta de Adif Isabel Pardo de Vera, también investigada en la Audiencia Nacional por el caso Koldo; el exsecretario de Estado de Interior Rafael Pérez; el director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras; el exgerente del PSOE Mariano Moreno, así como exjefes de gabinete, expresidentes de Renfe, Correos y Puertos del Estado, y empresarios, familiares y afines de los acusados.
En otra diligencia, el Supremo aclaró que este juicio es "prioritario" en tanto que se trata de una causa con preso. Tanto Ábalos como Koldo se encuentran en prisión desde el pasado mes de noviembre por el riesgo de fuga apreciado por el instructor. La sala penal sentará a Ábalos, Koldo y Aldama en el banquillo de los acusados por presuntos delitos de cohecho, tráfico de influencias, malversación de caudales públicos, integración en organización criminal, uso y aprovechamiento de información privilegiada, falsedad y prevaricación.
La Fiscalía Anticorrupción pide 24 años de prisión para Ábalos, 19 y medio para el exasesor y siete para Aldama, que ha reconocido la acusación. Por su parte, las acusaciones populares, lideradas por el PP, reclaman 30 años de prisión para el exministro y su exasesor, mientras que para el empresario solicitan la misma pena que el fiscal.
