El expresidente del Gobierno Felipe González ha reclamado a Pedro Sánchez que asuma su “responsabilidad política” después de la sentencia del Tribunal Supremo contra el exministro José Luis Ábalos por el caso Mascarillas. En un acto en Toledo junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, González ha afirmado que esta responsabilidad se concreta en dos opciones: “¡Dimitar o convocar elecciones!”. González ha defendido que Ábalos, y también Santos Cerdán, formaban parte del núcleo de confianza de Sánchez. Según ha dicho, eran “la mano derecha, la izquierda o las dos manos” del presidente español y “fueron nombrados porque tenían su confianza”. Por eso, ha insistido en que “en este caso hay una responsabilidad política evidente”.
El expresidente socialista ha comparado la situación con la moción de censura que el PSOE impulsó contra Mariano Rajoy. “Por este mismo tipo de responsabilidad política, Ábalos subió a la tribuna del Congreso para plantear una moción de censura a Rajoy para que se fuera. Es exactamente igual”, ha afirmado. González también ha valorado la sentencia contra Ábalos, que ha calificado de “bien hecha”, “correcta”, “muy mesurada” y “unánime”. Según ha remarcado, la resolución no debería llevar a la ciudadanía a tener “una visión distorsionada del funcionamiento de los tribunales”.
El expresidente español ha entrado también en la polémica sobre Víctor de Aldama y el trato judicial recibido después de colaborar con la causa. González ha recordado que gobiernos socialistas han avalado en el pasado la figura de los arrepentidos cuando han ayudado a destapar tramas de corrupción de otros partidos. “¡Incluso los hemos indultado!”, ha dicho. En este sentido, ha defendido que el PSOE debe mantener un criterio coherente. “Ahora parece que reaccionamos diciendo que Aldama no es creíble, pero es tan creíble como lo eran los otros. No tengo la fortuna de conocer al personaje, pero él delata la existencia de delitos autodelatándose”, ha afirmado. González también ha señalado al ministro de Justicia, Félix Bolaños, y ha dicho que “ha animado a la gente a hacer eso”, en referencia a colaborar con la justicia. Según el expresidente español, el gobierno de Sánchez “ha incentivado a los delatores” y ha “premiado” a personas que habían contribuido a descubrir tramas corruptas.
Durante el mismo acto, González también ha instado a José Luis Rodríguez Zapatero a devolver “cuanto antes” las joyas tasadas en 1,3 millones de euros, cuyo origen todavía no ha explicado al juez José Luis Calama. “Que explique lo que tenga que explicar”, ha manifestado. El expresidente del Estado ha reconocido que ha tenido “muchas diferencias” con Zapatero y que, políticamente, se ha distanciado mucho del también expresidente socialista. “Políticamente, me he distanciado mucho de él y he criticado mucho su comportamiento; el resto me ha caído encima como una enorme sorpresa”, ha afirmado.
Por su parte, García-Page ha anunciado que acudirá al Comité Federal del PSOE del sábado para pedir explicaciones. “Como militante y como socialista tengo derecho a tener respuestas, quiero claridad”, ha afirmado. El presidente castellanomanchego ha definido a Ábalos y Cerdán como “el núcleo fundador de esta etapa” y “los cimientos del edificio” construido dentro del PSOE durante los últimos diez años. Por eso, ha remarcado que el partido no puede limitarse a atribuir la situación a factores externos. “El problema no pueden ser los otros ni una conspiración planetaria de la ultraderecha, y debería tener una consecuencia democráticamente hablando. Yo lo que quiero es claridad”, ha dicho Page, que ha recordado que hace un año ya planteó un adelanto electoral o una moción de confianza.
Page también ha pedido respeto por la justicia y ha advertido contra los ataques a la sentencia y al Tribunal Supremo. “Yo iría con mucho cuidado de poner el dedo en la llaga de Aldama. Hay una directiva europea que ampara el anonimato y protege al confidente”, ha afirmado.
