Alberto Núñez Feijóo ha dado por hecho este lunes que el PP y Vox están condenados a entenderse después de las elecciones anticipadas en Aragón del domingo, que consolidan el patrón visto en Extremadura en diciembre: la extrema derecha crece y los populares dependen mucho más de ella para gobernar. En una comparecencia desde la sede de Génova 13, el líder del partido se ha dirigido directamente a la formación de extrema derecha para que actúe con “responsabilidad”. "Vox no puede convertirse en un muro", ha manifestado acompañado de los barones del PP; entre los que se encontraban la extremeña María Guardiola que no logró zafarse de los ultras en las elecciones de diciembre, el aragonés Jorge Azcón que este domingo ganó a la baja y siendo todavía más dependiente de Vox, y del castellanoleonés Alfonso Fernando Fernández Mañueco que se encamina al mismo escenario en las elecciones que se celebrarán en su autonomía en marzo. Simultáneamente, Vox celebraba una rueda de prensa en la que pedía entrar también en el gobierno de Aragón con políticas contra el ecologismo, la inmigración y exigiendo bajadas de impuestos.
