Los pactos entre PP y Vox se han ido sucediendo desde que comenzó la cascada de elecciones autonómicas en varias comunidades, en algunos casos porque se había agotado la legislatura y en otros porque el gobierno popular no había conseguido aprobar los presupuestos. La primera de esta convocatoria tuvo lugar en Extremadura, donde María Guardiola ganó, consiguiendo una victoria insuficiente, porque su dependencia respecto de los ultras de Santiago Abascal aumentó. Después de estas elecciones, hubo una renovación importante dentro de los socialistas a raíz de su derrota en las urnas. Álvaro Sánchez Cotrina, el nuevo líder del PSOE de Extremadura, ofreció al PP el apoyo de su partido a los presupuestos extremeños, que se están debatiendo en la asamblea autonómica, para poder diluir el papel de los ultras en la región.
En un momento de máxima polarización y con un abismo que separa a socialistas y populares, este “experimento” es toda una novedad en política española que, desde Madrid, el PSOE lo ha visto con buenos ojos. Así, el portavoz de los socialistas en el Congreso, Patxi López, ha bendecido la propuesta lanzada por Álvaro Cortina, aunque sin demasiado entusiasmo. Preguntado por esta cuestión, López ha asegurado que le parece “bien”, pero, poniendo el dedo en la llaga, ha considerado que el PP “hace tiempo que eligió ir a Vox con todo y para todo”, dando por hecho que este pacto también se repetirá en Andalucía, donde Juanma Moreno perdió la mayoría absoluta en mayo.
Una propuesta no consultada con la dirección nacional del partido
Cortina, de solo 39 años y alcalde de un pequeño municipio extremeño, explicó su planteamiento durante su intervención en la asamblea de Mérida. Era la primera vez que lo hacía desde que ha asumido el cargo, presentando una enmienda a la totalidad a los presupuestos de Guardiola, que este año suman casi 9.000 millones de euros, una cifra de récord para esta autonomía. Y, concretamente, ofreció retirar su enmienda a la totalidad si destituía a los consejeros de Vox y aceptaba siete puntos de acuerdo. Los populares lo descartaron, asegurando que este acercamiento llega “tarde”.
Según explicó posteriormente en una entrevista a El País, Cortina no había consultado este ofrecimiento con la dirección nacional de un partido asediado por causas judiciales. “Cuantos más altavoces y proyección tengan, peor será la solución a largo plazo. No queremos a Vox, para mí es incómodo también, porque la alternativa es el PP, que está entregado a Vox, pero al menos cuando han gobernado en solitario no han pasado por encima de acuerdos básicos”. Además, también ha asegurado que este planteamiento que ha hecho su partido en Extremadura, debería repetirse en otros parlamentos autonómicos de todo el estado para reducir la influencia de los ultras.
