El exconsejero delegado de Globalia, Javier Hidalgo, ha afirmado este martes en el Tribunal Supremo que el empresario Víctor de Aldama actuaba como "canal de comunicación" con varios ministerios durante las gestiones del rescate de Air Europa, pero ha restado importancia a su influencia y a los mensajes que le enviaba: "Ni contesto". Hidalgo ha declarado como testigo en el juicio contra el exministro de Transportes José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el mismo Aldama por presuntas irregularidades en contratos de mascarillas durante la pandemia. En este contexto, ha negado haber pagado 500.000 euros a Ábalos o a Koldo para facilitar el rescate de la compañía.
Según su relato, Aldama “llevaba la parte institucional” y la comunicación con diferentes ministerios, una tarea que compartía con él mismo. Sin embargo, ha matizado que su papel era simplemente el de un “canal transmisor” y que la documentación se gestionaba directamente a través de la compañía aérea. En relación con las informaciones que recibía de Aldama, Hidalgo ha señalado que “algunas eran verdad y otras medias verdades y algunas más un tema de cinismo que otra cosa”. También ha explicado que en alguna ocasión acudió con él a ministerios como el de Transportes o el de Economía.
Sobre la supuesta nota de prensa que, según la Fiscalía, habría impulsado Ábalos para favorecer el rescate, Hidalgo ha sido contundente: “Nunca se produjo ni se pidió por parte de la compañía”. En la misma línea, ha remarcado que no ha visto “ninguna nota oficial por parte del Ministerio”. El único documento oficial que, según ha dicho, recibió Globalia fue el 9 de septiembre de 2020 por parte de la SEPI, para acreditar ante los acreedores que el proceso de rescate estaba en marcha.
Hidalgo ha defendido la importancia de este apoyo público, asegurando que la compañía solo había recibido 140 millones de euros al inicio de la pandemia, muy por debajo de los mil millones que, según ha indicado, obtuvieron algunos competidores. Esta situación provocó una fuerte presión financiera: “La sangría de caja era muy importante”.
Aun así, ha criticado las condiciones del préstamo, que ha calificado de “condiciones sibilinas” y de “estrangulando a la compañía”. En este sentido, ha asegurado que es “el préstamo con peores condiciones que se ha dado, no solo en España, sino en el mundo entero”, destacando que finalmente lo devolvieron con un año de antelación y con 140 millones de euros en intereses. Finalmente, Hidalgo ha negado cualquier influencia externa en el rescate, incluida la de Begoña Gómez, y también ha asegurado que desconoce cualquier contraprestación irregular, como un supuesto alojamiento vacacional en Marbella vinculado al caso.
