El Barça vivió ayer una tarde para el recuerdo en la rúa de campeones que recorrió las calles de Barcelona. La afición culé vibró con el equipo blaugrana, que ofreció los títulos de la Supercopa y La Liga mientras disfrutaban de un momento que quedó para la historia del club. 

Lamine saldó cuentas pendientes

El recorrido duró 5 horas, desde las 17 de la tarde hasta prácticamente las 22 de la noche, tiempo suficiente para que varios jugadores se lo pasaran en grande en el autobús, especialmente Lamine Yamal y Fermín López. El atacante de Mataró dejó varias escenas icónicas acordándose del Madrid durante la rúa, entre ellas una que no dudó en compartir en sus redes sociales: una imagen posando con la camiseta del Barça en la que podía leerse, en inglés, “Gracias a Dios no soy madridista”. 

Además, el canterano culé también recuperó la frase que Bellingham publicó en Instagram tras el clásico del pasado mes de octubre y volvió a la carga ante el micrófono de Jijantes: “Recordad, hablar es gratis”, dijo Lamine, en referencia al mensaje del jugador madridista meses atrás dirigido al propio atacante culé.

Fermín, un barcelonista más

Por si fuera poco, Fermín López fue otro de los jugadores que más conectó con la afición blaugrana que abarrotó las calles de Barcelona. El centrocampista culé también se acordó del eterno rival y no dudó en levantar una bufanda que un aficionado le lanzó desde la calle en la que se podía leer en letras mayúsculas "ANTIMADRIDISTA". El jugador de El Campillo disfrutó como un niño mientras ondeaba la bufanda al ritmo de la música que sonaba en el autobús y se reía junto con sus compañeros. 

Otro de los momentazos de la noche tuvo también como protagonista a Fermín, que en un momento de éxtasis se quitó la camiseta y se animó con un cántico en contra del Espanyol junto con los aficionados, como si él fuera uno más. Todos estos vídeos corrieron como la pólvora en redes y se llenaron de comentarios de culés que se sintieron muy identificados con estos gestos de dos de los pesos pesados del vestuario. 

La celebración tuvo muchos más momentos para el recuerdo, como el show de Lewandowski y Szczesny durante las 5 horas que duró el recorrido. Los compatriotas polacos también fueron muy protagonistas y dejaron varios momentazos, como el del guardameta fumando un puro que le regaló un aficionado en la recta final del recorrido.