El servicio de escoltas del presidente Quim Torra detectó agentes de la policía española siguiéndolos durante la jornada electoral del 10-N, según publica eldiario.es. A primera hora de la mañana, los agentes de Mossos que hacían guardia en la puerta de la casa del presidente vio como un coche aparcaba cerca, en un espacio donde está prohibido.

Al acercarse a informar a los ocupantes del vehículo, los tres hombres que había dentro aseguraron ser agentes del Cuerpo Nacional de Policía, enseñaron sus placas identificativas y afirmaron: "Estamos aquí por lo mismo". Los agentes de la policía catalana contrastaron la matrícula con la base de datos y no figuraba en ningún vehículo. Los tres hombres se quedaron en la terraza de un bar mientras Torra se acercó andando a su colegio electoral a votar.

Más tarde, una de las dotaciones del servicio de contravigilancia del presidente vio que un Peugeot 308 les seguía, conduciendo bruscamente e, incluso, saltándose semáforos en rojo para mantenerse cerca del coche oficial. Los Mossos contrastaron también esta matrícula con la base de datos, otra vez sin resultado.

Finalmente, pararon el coche a la altura de la plaza Kennedy, y fue entonces cuando la conductora y el hombre que la acompañaba aseguraron ser también miembros de la policía española y enseñaron las placas. Al ser preguntados por si estaban haciendo algún seguimiento, lo negaron.

Contradicciones

El equipo de seguridad del presidente informó de estos incidentes a través de los canales de comunicación interna en el CECOR, el Centro de Coordinación integrado por Mossos, Policía Nacional y Guardia Civil. Sin embargo, desde el Ministerio del Interior aseguran no tener conocimiento de estos hechos y niegan que se realizara cualquier seguimiento a Torra "ni aquel día ni ningún otro".