ERC avisa a Illa de que ya no hay excusas para cumplir acuerdos y Comuns recuerdan a Junts "quién es el PP"

El Parlament aprobará este jueves los presupuestos de la Generalitat con los votos de ERC y los Comuns, dos socios clave que han aprovechado el debate final para marcar perfil propio, reivindicar su papel en la negociación y advertir al Govern de Salvador Illa que se abre una nueva etapa política en la que ya no hay margen para aplazar compromisos. La portavoz de ERC, Ester Capella, ha avisado de que la aprobación de las cuentas implica "una nueva etapa del Govern" y, por lo tanto, una mayor exigencia sobre el ejecutivo. "Ya no hay excusas para aplazar decisiones, para no desplegar los acuerdos y para no liderar", ha advertido durante su intervención, en la que ha dejado claro que el apoyo de los republicanos a los presupuestos no es gratuito.

Capella ha defendido que las cuentas incorporan una "agenda de país" fruto de la negociación con ERC y ha subrayado que su partido no comparte estrategias de bloqueo institucional, enviando un mensaje a Junts. "Si tenía que haber presupuestos, es para ganar capacidad de decisión y tener más recursos para resolver problemas que arrastramos desde hace demasiado tiempo", ha afirmado. En este sentido, ha remarcado que el objetivo es "decidir qué país queremos y hacia dónde queremos ir", construyendo más prosperidad y reforzando la capacidad de autogobierno. La dirigente republicana ha insistido en que una de las principales diferencias con otras formaciones es que ERC no se conforma "solo con reclamar más autogobierno", sino que quiere traducirlo en "más soberanía efectiva". Por eso, ha situado como problema estructural el hecho de que "demasiadas decisiones estratégicas sobre la economía se toman desde el Estado español", con ejemplos como Rodalies, la gestión aeroportuaria, el déficit fiscal o la falta de ejecución de inversiones.

Capella reivindica los acuerdos: la orbital, los consorcios o el catalán

Para hacerle frente, ha destacado que los presupuestos incluyen instrumentos para reforzar la capacidad institucional catalana, como el impulso de la Agència Tributària de Catalunya, la creación de un consorcio paritario Estado-Generalitat para participar en las inversiones y hacer seguimiento o nuevos mecanismos para dificultar los incumplimientos por parte del Estado. También ha reivindicado más participación catalana en organismos estratégicos como puertos, aeropuertos o el Consorci de la Zona Franca. En materia social y territorial, Capella ha puesto el foco en la vivienda y en la necesidad de reequilibrar el país. Ha alertado de que tres cuartas partes de la población se concentran entre la AP-7 y la costa, mientras amplios territorios pierden habitantes, y ha rechazado "una Catalunya a dos velocidades" en la que el código postal determine las oportunidades vitales. "Vivir en un pueblo no puede significar tener menos oportunidades", ha defendido.

En este marco, ha destacado tres grandes apuestas incluidas en las cuentas: el plan de pueblos, para impulsar el desarrollo territorial; la línea orbital ferroviaria, para avanzar hacia una red menos radial y más vertebradora; y el programa Regenera, dotado con 160 millones anuales para rehabilitar edificios degradados y recuperar vivienda. Según Capella, estas medidas deben contribuir a reducir la presión sobre los precios de la vivienda y a distribuir mejor la población en todo el territorio. La portavoz republicana también ha dedicado parte de su discurso a la lengua catalana, advirtiendo de su pérdida de presencia social. "No podemos normalizar que el catalán retroceda ni resignarnos a ello", ha dicho, defendiendo el refuerzo de las políticas lingüísticas incluidas en los presupuestos. "Cuando retrocede el catalán, retrocede una herramienta de cohesión colectiva", ha añadido. Capella ha concluido con un aviso directo al president de la Generalitat: "Gobernar Catalunya es defender los intereses del país ante el Estado español. Ahora la pelota está en su tejado".

Los Comuns avisan de que serán exigentes con los acuerdos

Por su parte, la presidenta del grupo de los Comuns, Jéssica Albiach, ha centrado su intervención en el impacto social de los presupuestos, especialmente en el ámbito de la vivienda. "Hablar de presupuestos es hablar de la vida de la gente", ha remarcado, reivindicando el papel de los Comuns en la negociación con el Govern. Albiach ha recordado que su grupo entró a negociar con el objetivo de situar la vivienda en el centro y ha defendido las medidas acordadas, como la prohibición de la compra especulativa, la conversión de locales comerciales en viviendas, el doblamiento de las ayudas al alquiler o la creación de una dirección general de disciplina para sancionar los incumplimientos. "Las casas son para vivir y no para invertir", ha insistido, contraponiendo el modelo de los Comuns con lo que ha calificado de intereses especulativos. "Para algunos, su patria es su cuenta corriente; para nosotros, son los trabajadores", ha afirmado.

A pesar de defender el acuerdo, Albiach ha admitido que los presupuestos "no son suficientes" para hacer frente al nivel de desigualdad existente, y ha avisado de que la legislatura se jugará en la aplicación efectiva de las políticas. En este sentido, ha advertido de que la continuidad del Govern dependerá de resultados en ámbitos clave como la vivienda, Rodalies, la salud y la educación. En el tramo final del discurso, la líder de los Comuns ha cargado contra Junts en relación con el Partido Popular. "Hay que recordar quién es el PP", ha espetado, acusándolo de haber trabajado contra la oficialidad del catalán en Europa, de oponerse a los indultos y de mantener una trayectoria marcada por la corrupción. "Es el partido más corrupto de Europa", ha afirmado, en referencia también al caso Kitchen. Albiach también ha abordado el debate sobre el lawfare, reconociendo su existencia pero advirtiendo de que "no todo lo es", y ha reclamado al Gobierno más contundencia con un plan contra la corrupción y las "operaciones de Estado".