La tensión entre Junts y el Govern ha vuelto a evidenciarse este miércoles en el Parlament en un debate marcado por las infraestructuras y el acuerdo presupuestario. El portavoz de Junts, Salvador Vergés, ha cargado duramente contra la estrategia del ejecutivo y ha instado al Jovent Republicà a tener “más autoestima” en un momento clave para la validación de las cuentas, después de que las juventudes de ERC hayan convocado este miércoles por la tarde un consejo nacional para valorar el acuerdo de presupuestos. Vergés ha denunciado lo que considera una falta de respuesta efectiva ante el déficit histórico en infraestructuras en Catalunya, cifrado en 50.000 millones de euros por Fomento. “¿Qué hacen ustedes para revertirlo?”, ha preguntado retóricamente a los socialistas, a quienes ha acusado de “engañar” a ERC con la creación de un Consorcio de Inversiones que, a su parecer, diluye la responsabilidad del Estado. Según el dirigente de Junts, esta fórmula situaría a la Generalitat “dentro de la telaraña de los incumplimientos” y dificultaría futuras reclamaciones.

En la misma línea, ha criticado que el nuevo instrumento se haya reconvertido en una sociedad mercantil que evita el paso por el Congreso, pero que “continúa mareando la perdiz”. Vergés ha defendido que la solución pasa por aplicar la disposición adicional tercera del Estatuto y transferir directamente a Catalunya los recursos no ejecutados para que sea la Generalitat quien gestione las inversiones. El portavoz también ha reprochado precedentes como el traspaso de Rodalies, que, según ha dicho, ha acabado en una “tomadura de pelo” con una empresa mixta donde el Estado mantiene el control. En este contexto, ha acusado al Govern de haber rebajado las aspiraciones iniciales en el acuerdo presupuestario, pasando de la soberanía fiscal a priorizar el tren orbital.

Junts no rechaza el orbital

Sin embargo, Vergés ha querido dejar claro que Junts “no está en contra” de esta infraestructura, pero ha remarcado que la prioridad debería ser resolver el “caos de movilidad” actual. “Ahora los usuarios de Rodalies no pueden llegar ni al trabajo”, ha advertido, insistiendo en que la línea orbital no puede sustituir las mejoras urgentes en la red existente. Por su parte, la consellera de Territorio, Sílvia Paneque, ha replicado reivindicando el acuerdo presupuestario y el papel del Govern para revertir el déficit inversor. Ha agradecido el “sentido de país” de quienes lo han apoyado y ha criticado la actitud de Junts, a quien ha acusado de no haber ejecutado el proyecto del tren orbital durante los años que gestionó la conselleria.

Paneque responsabiliza a Junts de la falta de inversiones los últimos años

Paneque ha defendido que esta infraestructura cuenta con planificación desde los gobiernos de progreso, con reservas de suelo aprobadas entre 2009 y 2010, y ha contrapuesto el nivel de inversión de aquellos ejecutivos con lo que ha calificado de "valle oscuro" de los gobiernos de Junts. "Menos garabatos y más capacidad de trabajo", ha espetado. Uno de los elementos centrales de la defensa del Govern ha sido el consorcio paritario de inversiones, que la consellera ha definido como una herramienta de supervisión y control para garantizar la ejecución de los proyectos. En este sentido, ha lamentado que grJunts votara en contra de esta iniciativa en el Conés.

El debate llega en un momento político especialmente delicado. La Juventud Republicana ha convocado para este miércoles a las 19:00 horas un Consejo Nacional de urgencia para decidir el sentido del voto de su diputada, Mar Besses, en la votación de los presupuestos prevista para julio. Su posición puede ser determinante: el bloque formado por PSC, ERC y Comuns suma exactamente 68 escaños, el umbral de la mayoría absoluta. Esta aritmética ajustada convierte cualquier desviación en decisiva y sitúa a las juventudes republicanas en el centro de la presión política. El acuerdo presupuestario incluye, entre otras medidas, el desarrollo del tren orbital, avances en el Consorcio de la Zona Franca, la creación de la sociedad vinculada al Consorcio de Inversiones, 527 millones para la Agencia Tributaria de Catalunya y más recursos para la lengua.