Este miércoles 12 de agosto se producirá el esperado eclipse solar que será visible en toda Catalunya, si bien de manera total en el sur de Ponent, las Terres de l'Ebre y el Camp de Tarragona. Con motivo de este inusual fenómeno, el Servei Català de Trànsit espera una movilidad alta y prevé que la autopista AP-7, que vertebra Catalunya de norte a sur, presente una afluencia mayor de vehículos. Con el objetivo de evitar que la vía colapse, Trànsit y los Mossos d'Esquadra desplegarán un operativo dinámico para regular la carga de coches y derivarlos por vías alternativas. Las autoridades piden emplear otras carreteras y autovías como la N-340, la A-2, la AP-2, la C-35 o la N-420 en función del origen y del destino.
El director de Trànsit, Ramon Lamiel, ha pedido a las personas que tengan intención de desplazarse para ver el eclipse que antes de nada se informen bien del estado del tráfico y que salgan de casa con tiempo, ya que se espera una movilidad importante. También se debe llevar el coche a punto, preparado por si hubiera una avería y con suficiente gasolina. Como advertencia clave, las autoridades piden que en ningún caso se detenga el vehículo en las vías para observar el fenómeno, y han avanzado que el dispositivo previsto tendrá especial cuidado de evitar que haya coches que aparquen en los arcenes de la AP-7 o la N-340. Por ahora, sin embargo, este martes por la mañana el monitoreo de Trànsit no ha advertido más afluencia de coches de lo habitual de manera significativa. De hecho, Lamiel ha apuntado que el 60% de los vehículos que han reservado plaza para los lugares habilitados para ver el eclipse son de la misma comarca, por lo que se espera "una movilidad más cercana a la zona de eclipse que no de largo recorrido".
Lamiel admite que la AP-7 sufrirá especialmente en la zona de las Terres de l'Ebre, por donde solo presenta dos carriles por sentido y tiene menos capacidad. Es por este motivo que Trànsit insta a optar por vías alternativas. Para quienes vayan a Ponent, se recomienda optar por la C-25 o Eix Transversal en el caso de venir de Girona. Desde Barcelona y alrededores, se recomienda la A-2 y la AP-2, en función del origen. En la zona de Tarragona, las autoridades recomiendan la A-7 para moverse hacia el interior y hacia el Delta de l'Ebre, cogiéndola desde la zona de Torredembarra y Altafulla. Para ir hacia el Baix Camp, la Terra Alta y Ribera d'Ebre, se pide optar por la T-11 y la N-420.
Evitar que la AP-7 supere los 3.000 vehículos por hora
Si se opta por la AP-7, Lamiel ha recordado que en la zona del Ebro se puede salir de la autopista por cuatro puntos: l'Ametlla de Mar, l'Ampolla, l'Aldea y Amposta. El director de Trànsit ha explicado que habrá un helicóptero pendiente en todo momento de esta zona y que con la información que aporte jugarán a cerrar y abrir estas cuatro válvulas para garantizar la circulación. Asimismo, ha apuntado que se desplegarán patrullas dinámicas y fijas en los puntos más "magnéticos" en los que puede haber conflicto. Los dispositivos especiales garantizarán en este sentido también que nadie se detenga en los arcenes de la autopista. También se ha previsto cortar entradas a la autopista para evitar que se congestione. En la zona de Cambrils hacia abajo, la AP-7 tiene una capacidad para 3.000 vehículos por hora —unos 20.000 en diez horas—, y el objetivo de Trànsit es que en ningún caso se supere esto.
Limitaciones para camiones, pero sin carriles adicionales
También en cuanto a la autopista, los camiones tendrán limitación en sentido sur y de las 17:00 h a las 00:00 h solo podrán circular por la derecha y a 80 kilómetros por hora. En sentido norte no ha sido posible aplicar lo mismo, según Lamiel, porque la DGT "no ha querido". Asimismo, se ha descartado habilitar carriles adicionales porque los puntos donde podrían ir "no están bien condicionados" y porque esto implica quitar un carril en sentido contrario y convertir la vía en una carretera convencional de un solo sentido, lo que es contraproducente si hay camiones. También porque implica quitar un carril a los que bajan en un tramo. "El beneficio no supera el coste. La congestión sería superior", ha admitido Lamiel.
En cuanto a la movilidad en el Delta de l'Ebre, Trànsit ha preparado para la zona norte una estrategia de dirección de la afluencia de tráfico de manera "capilar" dirigiendo los coches a carreteras determinadas desde la N-340 para ir a parar a las principales playas y poblaciones. En la zona sur, por el contrario, se ha optado por una estrategia circular, de manera que, por ejemplo, solo habrá un sentido para ir a la playa del Trabucador y uno para volver. El punto crítico será para salir a Amposta, donde habrá regulación para que la gente coja la N-340 o la AP-7. El objetivo será evitar que entren en el pueblo y lo congestionen. "Los navegadores son malvados y no queremos que den esas opciones", ha apuntado Lamiel. Los Mossos de tráfico y las policías locales estarán desplegados para regular todo esto, con dispositivos en rondas y entradas de los municipios. La policía catalana desplegará 700 efectivos, coordinados desde el 112 en Reus. Los Mossos piden conducir con conciencia y no obstaculizar la circulación en ningún sitio.