Con el procés independentista en horas bajas, la vuelta por una noche de Lluís Llach a los escenarios para promover el Debat Constituent ha representado toda una sacudida para sus seguidores. "Una noche inolvidable", como él mismo ha admitido. Con su habitual estilo reivindicativo y acompañado de Natxo Tarrés, Montse Castellà, Els Catarres y Joan Dausà, entre otros, ha dedicado piezas a los exiliados y encarcelados y a todos los represaliados, pero también a Laura Aymerich y a Muriel Casals. "Sois los que de verdad les dais miedo, dais miedo", ha advertido al público del Sant Jordi que este sábado ha podido corear de nuevo sus piezas más emblemáticas.

El cantautor ha ocupado un escenario aterciopelado de color burdeos, presidido por un piano en el centro, y no lo ha abandonado en ningún momento a partir del instante en que, a las ocho y media, ha abierto el concierto con Vida. No ha sido fácil organizar el acto en plena pandemia y así lo ha confesado sólo tomar la palabra y después del larguísimo aplauso con que ha sido acogido por el público. "Que estéis aquí tiene mucho mérito. Muchas gracias", ha admitido el cantautor.

 

Entre los asistentes que ocupaban las primeras filas, la presidenta del Parlament, Laura Borràs, las conselleres Gemma Geis, Victòria Alsina y Violant Cervera, el expresident Quim Torra y la expresidenta del Parlament Carme Forcadell, los presos políticos de Junts, Jordi Sànchez, Jordi Turull, Josep Rull y Quim Forn.

Lluís Llach en un momento del concierto / Montse Giralt

Alè ha sido la segunda pieza que ha interpretado y con la tercera canción, Silenci, ha llegado la referencia a la polémica en torno a la lengua y las declaraciones del líder del PP, Pablo Casado. "Ahora nos quieren imponer el silencio en aquello que defenderemos con los dientes, que es nuestra lengua y nuestra cultura", ha advertido.

Llach ha contado esta noche con la colaboración de diferentes intérpretes que lo han acompañado y han compartido algunas de sus obras. El primer Natxo Tarrés de Gossos, que ha interpretado con Llach Un himne per no guanyar. Acto seguido ha sido el turno de la canción de Gossos Tornarem a casa. Tarrés ha querido homenajear a Llach, "el Lluís activista, el tozudamente alzado", al cual ha agradecido que hubiera abierto "el camino a otras generaciones".

Llach con Natxo Tarrés / Montse Giralt

La Gallineta: "¡No hacéis nada!"

La Gallineta también ha sacado la cabeza en el concierto. Llach la ha interpretado con Montse Castellà después de ironizar que "la gallineta está más fastidiada que nunca". "La tengo todo el día bajo la ventana: no hacéis nada, no servís para nada...", ha ironizado, añadiendo que para consolarla ha decidido "registrarla en el Debat Constituente para ver si se puede desahogar un poco", ha ironizado. Debat Constituent, la plataforma que ha dado pie al concierto, impulsa un proceso participativo que se propone establecer las bases de una futura constitución de Catalunya.

Llach ha interpretado en solitario Venim del Nord Venim del Sud, antes de cantar con Suu y Joan Reig Cançó de amor. Ha sido el momento en que ha denunciado la violencia contra las mujeres, contra los homosexuales -"se apalea maricones por la calle, maricones como yo," ha remachado- y los abusos contra niños -"otra cosa más espantosa saber que de los depredadores sexuales sólo conocemos un 5%", ha lamentado.

Con Joan Reig, ha compartido también El Jorn dels Miserables, en una versión donde ha añadido un cambio en la letra para hacer referencia a los exiliados y a los encarcelados. De hecho, al acabar, ha dedicado la canción "a los seis de Lledoners, todos, Jordi, Oriol, Raül, Josep y Quim y, muy especialmente, a las dos mujeres que estaban apartadas del grupo y sufrieron todo esto en soledad, Carme Forcadell y Dolors Bassa". "Por ti Carme", ha dedicado en uno de los momentos emocionantes de la noche, con Carme Forcadell recibiendo el aplauso de los asistentes.

Carme Forcadell, recibiendo la ovación del público / Montse Giralt

Ha dedicado la canción también a Carles Puigdemont, entre aplausos, y a los consellers Toni Comín, Lluís Puig y "la inigualable Clara Ponsatí", pero también ha querido hacer "una mención especial" a Marta Rovira y Anna Gabriel en Ginebra. "Y finalmente quizás la gente más importante, los 3.000 perseguidos, porque estos 3.000 perseguidos anónimos os representan a vosotros que sois los que de verdad dais miedo, dais miedo", ha remachado.

Con Joan Llach con Joan Dausà en el escenario / Montse Giralt

Con Joan Dausà ha interpretado la canción que dedicó a Puig Antich I si canto trist, y acto seguido La vida es més que això. Con el Mag Lari ha dedicado una pieza a su compañera Laura Aymerich, Tinc un clavell per tu -porque ha dicho que nunca más volverá a cantar Laura-. Y ha dedicado también una canción a Muriel Casals -El cant de l'enyor, que había escrito a su madre y que ha interpretado con Suu y Gemma Humet-.

Llach con el Mag Lari ha interpretado Tengo un clavel por ti / Montse Giralt

Los Catarres han escogido una canción emblemática Abril 74, en lo que ha sido otro de los momentos emocionantes de la noche que el público ha acogido con gritos de independencia. Acto seguido con este grupo ha compartido Invencibles, la canción que sirvió de banda sonora a la campaña de JxSí en la cual Llach concurrió encabezando la lista de Girona.

Con Els Catarres, Llach ha interpretado Abril 74 / Montse Giralt

Ha interpretado Cançó sense nom con una coreografía de Marta Carrasco y, a solas, País Petit. "Un país como el nuestro te lo quieres porque continuamente le tienes que aguantar la subsistencia, el existencia, lo amas por eso", ha explicado.

La última pieza que había programada ha sido No és això, "porque decir no es eso es casi una necesidad". "Desde esta rabia y esta impotencia que parece que tenemos que tener pero tenemos guardada dentro para disparar al cielo cuando sea, tenemos que decir que no es eso", ha remachado.

Llach no ha ahorrado ningún esfuerzo esta noche en el reencuentro con su público al cual ha ofrecido un concierto intenso donde se ha entregado de pleno –"está muy bien morir delante vuestro", ha ironizado–, todavía ha ofrecido bises al público. El último una magnífica versión de Corrandes d'exili. Ha sido después de denunciar que "hemos convertido el Mediterráneo en un cementerio". "És una vergonya. Europa ens fa vergonya", ha denunciat.

 

En la imagen principal, Lluís Llach con el resto de participantes al concierto / Montse Giralt