Con la tercera ola de coronavirus inundando Catalunya, el miedo al contagio se palpa en el ambiente. La inseguridad que genera entre muchos ciudadanos el hecho de tener que desplazarse hasta el colegio electoral tiene una traducción directa: las solicitudes para votar por correo se han disparado en relación a anteriores comicios.

Según informa el Departament d'Exteriors, Relacions Institucionals i Transparència, ya se han formulado 183.000. La cifra representa un 180% más que las que se recibieron en las últimas elecciones al Parlament, el año 2017, y es el máximo absoluto alcanzado nunca en unas elecciones catalanas. El plazo expira este viernes 5 de febrero a las dos del mediodía.

El encargo en Correos puede hacerse, como siempre, presencialmente en una oficina, pero por primera vez y siempre que se disponga de la tecnología necesaria, está la opción de hacerlo sin salir de casa, de manera telemática. De hecho, fuentes del área de procesos electorales explican que el 37% de estas 183.000 peticiones se han hecho virtualmente, utilizando el certificado digital.

¿Cuál es el siguiente paso?

Una vez cumplido el primer paso, los ciudadanos recibirán en casa toda la documentación electoral a través de correo certificado como muy tarde el 8 de febrero. Dentro del sobre habrá el certificado de inscripción al censo, así como la papeleta de cada una de las candidaturas que se presentan el 14-F, uno sobre votación, un sobre dirigido al presidente de mesa y una hoja explicativa con el procedimiento a seguir.

En este punto, el elector podrá escoger entre dos alternativas. La primera, que es la que recomienda el Gobierno para reducir contagios, es poner ya la papeleta dentro del sobre en aquel mismo momento y entregarla al cartero para que sea él quien lleve el voto a la urna. El trabajador de Correos entregará un justificante acreditativo de depósito del voto. La otra posibilidad es hacer la gestión personalmente en una oficina de Correos, no más tarde del 12 de febrero.

Sea cuál sea la modalidad escogida, hay que tener presente que una vez tramitada y admitida la solicitud de voto por correo ya no es posible votar de forma presencial en el colegio electoral.

¿Y los miembros de mesa?

Sin duda, al margen de los políticos, los que más sudarán el día de las elecciones serán los miembros de mesa electoral. Los que hayan tenido la (mala) suerte de haber sido designados tendrán que extremar las medidas de precaución para evitar infectarse.

El Govern descartó vacunarlos, porque no hay suficientes dosis todavía para toda la población. Para garantizarles la seguridad, se les hará entrega de una mascarilla FFP2 y de un traje EPI como el que llevan los sanitarios que hacen pruebas diagnósticas de Covid: una bata impermeable, pantalla protectora y guantes. Para saber como colocárselo, deberán hacer una formación virtual. La idea es que se vistan con el EPI durante la franja de votación recomendada para positivos y contactos estrechos, entre las 7 y las 8 de la noche.

Además, todos los miembros de mesa que lo deseen pueden someterse a un test de antígenos entre los días 9 y 12 de febrero. Serán, eso sí, pruebas voluntarias. El Síndic de Greuges se ha mostrado contrario a este tipo de test y pide que los infectados no puedan votar presencialmente.

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