Xavier Domènech, jefe de filas de En Comú Podem en Madrid, ha ofrecido en su discurso de la Diada, este domingo, el catálogo argumental ya clásico de la confluencia de izquierdas, envuelto en la que parece la clave de interpretación del discurso de los comunes: "No hay espera que valga pero tampoco hay prisa que valga. Porque no queremos levantar muros". Ha reivindicado "el catalanismo de mayorías" y ha pedido acción política concreta para "construir el derecho a decidir".
En Sant Boi, ante medio millar de personas, Domènech ha arrancado alabando la diversidad como mayor riqueza política del país, siguiendo por los derechos sociales y la defensa de los servicios públicos; a continuación la fraternidad con el resto de "pueblos ibéricos" y, finalmente –a raíz de la transformación de Catalunya en clave de bóveda de la política española, según ha dicho– de la necesidad de que Catalunya "construya" su derecho a decidir "con sus manos" y que este se formalice en un referéndum.
Colau llora
El momento más emocionante del acto ha llegado cuando la cantante Maria Arnal ha hecho llorar a la alcaldesa de Barcelona Ada Colau con su interpretación de A la Vida, de Ovidi Montllor, casi como Janis Joplin con Bail and Chain de 1967 en Monterey. Colau, que se sentaba en primera fila, ha sido la estrella del encuentro aunque no haya hablado: no ha empezado el acto hasta que ella no ha llegado, media hora tarde.
Domènech ha querido guiñar el ojo a la izquierda independentista, sea ERC sea la CUP, con un parlamento donde la retórica obrerista inicial ha dejado paso a un discurso más soberanista en que ha mencionado algunos de los referentes históricos de aquellos partidos y ha acabado con el grito con que Lluís Companys clausuraba sus mítines: "Visca Catalunya!, Visca la llibertat!".
Atrapados
Domènech insistido en que "la diversidad" es la clave de que Catalunya haya resistido los embates en su contra desde 1714. En su relato ha recordado "el movimiento vecinal y el movimiento obrero" como relevo de las luchas antifranquistas para ir "de la protesta a la propuesta". La lección de aquel momento, para él, es doble: que no hay salvación individual sino social y que ésta pide "una sanidad pública, una escuela pública...".
"Estamos demasiado atrapados como país en las hojas de ruta", ha exclamado. "Companys, sencillamente, lo hizo. El pueblo catalán tiene que construir su futuro con sus manos. No hay espera que valga, pero tampoco hay prisa que valga. No queremos hacer un muro. No queremos hojas de ruta que parecen debates puramente anacrónicos".
Fraternidad con los pueblos ibéricos. Catalanismo popular. Ha pasado de estos dos conceptos a reclamar el papel de su confluencia: "Hemos defendido absolutamente como nadie el derecho a decidir de nuestro pueblo", pero ha exigido acción política: "La soberanía no sólo se decide sino que se construye".
Condiciones
También ha puesto condiciones al mundo independentista en nombre de "la fuerza de la pluralidad". Estas: "Tiene que ser un proceso sin dogmas. Que no quiere decir sin firmeza".
"La historia se nuestra y la hacen los pueblos", ha añadido. Es la frase de Salvador Allende, que se suicidó un 11 de septiembre, día del golpe de Estado de Pinochet en Chile, 1973.
En el acto han intervenido también Pere Portabella, Marina Subirats y Arcadi Oliveres. Estaban presentes el líder de Podem en Catalunya, Albano-Dante Fachin; el secretario general de CCOO, Joan Carles Gallego.; la coordinadora de ICV, Marta Ribas; el dirigente de ICV David Cid, y la diputada de Podem, Jèssica Albiach, entre otros dirigentes de la confluencia.