Félix Sanz Roldán, director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) español entre 2009 y 2019 —coincidiendo con los gobiernos de Mariano Rajoy— ha negado por activa y por pasiva que este centro participara en ningún tipo de operación de espionaje como la Kitchen. Así lo ha explicado en su declaración ante el tribunal de la Audiencia Nacional. En concreto, y para no dejar ningún tipo de duda después de su intervención, el exdirector ha dicho: "[El CNI] No tuvo ninguna actividad, ni por acción ni por omisión, sobre el caso que se está preguntando. Ninguna, cero absoluto". Además, también ha dicho que la denuncia que presentó contra el comisario jubilado José Manuel Villarejo por calumnias respondiera a ningún tipo de malevolencia "personal", informa Europa Press.
En la Audiencia Nacional se celebra el juicio sobre el presunto espionaje planificado por el Ministerio del Interior del gobierno de Rajoy para robar información comprometedora al extesorero del PP Luis Bárcenas sobre los dirigentes del partido. Sanz Roldán ha declarado en el juicio en calidad de testigo. En aquellos años, cuando se sitúan los hechos, se investigaba la existencia de una contabilidad opaca dentro de la formación política. El exdirector del centro ha dicho que "el CNI actúa siempre con absoluto respeto a la ley y hace lo que dice su gobierno para proporcionarle aquellas decisiones que necesita, aquellos elementos de juicio para tomar buenas decisiones". "Y ningún gobierno, de ningún color, de los cuatro que tuve el honor de servir, me pidió que hiciera nada ilegal", ha aseverado.
La denuncia contra Villarejo en 2017
Sanz Roldán ha negado que la denuncia que presentó en 2017 contra Villarejo, acusado en este juicio, fuera "personal". El exdirector del CNI presentó una denuncia por calumnias después de que el excomisario asegurara en una entrevista en el programa Salvados que Sanz amenazó de muerte a la examiga del rey emérito Corinna Larsen. "Lo denuncié porque era la única persona en el Centro Nacional de Inteligencia que podía hacerlo, al ser la única que tenía identidad, y porque creía que no merecían las personas que servían a España en el CNI el tratamiento que estaban recibiendo de parte del señor Villarejo", ha argumentado.
El testigo ha afirmado que sintió "la obligación como director del CNI de salir al paso de mentiras tan crueles" sobre sus trabajadores: "Y lo único que tenía a mano para que así fuera, era denunciarlo ante la justicia, solicitar a la justicia mi protección y a través de mí la de todos los miembros del CNI".
