Los 8 diputados del PSOE que, además de los 7 del PSC, rompieron la disciplina de voto en la investidura de Mariano Rajoy han argumentado que lo hicieron "por razones de conciencia". Así lo han expresado a través de un escrito de respuesta al procedimiento abierto contra ellos por la dirección donde también han manifestado que así lo prevé el artículo 67.2 de la Constitución. Lo ha explicado la diputada del PSOE al Congreso Margarita Robles, que ha añadido que en el momento de la votación pensaban que "era lo mejor para el partido y para sus votantes".

Los ocho diputados han presentado un escrito donde justifican en seis puntos haber roto el mandato del comité federal. Todos ellos sostienen que la dirección del grupo socialista tendría que haber permitido la libertad de voto como prevé el reglamento interno en situaciones excepcionales.

Los firmantes del documento son los dos diputados por Baleares, Pere Joan Pons y Sofía Hernanz, las dos independientes fichadas por Pedro Sánchez, Margarita Robles y Zaida Cantera, el vasco Odón Elorza, la gallega Rocío de Frutos, la de Castilla y León, Mari Luz Martínez, y la aragonesa Susana Sumelzo.

Precisamente, Sumelzo ha hecho un llamamiento a la unidad del partido socialista: "Creo que tenemos que caminar todos unidos, hacer un buen trabajo parlamentario y una buena oposición". Asimismo, ha añadido que sobre todo hace falta que el PSOE sea la alternativa al PP.

En su escrito, los díscolos expresan su respeto a la conciencia de los compañeros que votaron abstención y sostienen que todos los integrantes del grupo parlamentario comparten "los principios y valores de lucha por la igualdad, la justicia y la solidaridad".

Con todo, defienden su "no" asegurando que esta negativa refuerza "la democracia representativa y pone en valor el pluralismo de posiciones del PSOE". Mantienen que tuvieron en cuenta la opinión de la militancia y niegan haber causado "ningún daño al PSOE ni impedido la gobernabilidad de España". Aparte de los motivos de conciencia, argumentan que actuaron de acuerdo a "una concepción ética de la política" y que el voto fue "un ejercicio de responsabilidad y coherencia".