Todos los condenados por el procés están llevando sus casos a Europa, muchos al TEDH, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Precisamente en las instancias europeas es donde se hace la verdadera justicia, tal como asegura el prestigioso fiscal Carlos Castresana: "La cultura democrática que disfrutamos en España nos viene fundamentalmente del ingreso en la Unión Europea y de haber ratificado el Convenio de Derechos Humanos y todo el sistema legal del Consejo de Europa".

El fiscal ha hecho estas declaraciones en una entrevista a Eldiario.es donde repasa las carencias del sistema judicial español y los problemas para renovar órganos como el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). "A nosotros el Estado de Derecho nos viene de Estrasburgo y de Bruselas, pero no nace en Madrid, como tendría que ser" critica Carlos Castresana al mismo tiempo que ha denunciado la deriva del sistema judicial español.

La raíz del problema

"Pretenden conseguir, a base de bloqueos y sentencias, lo que no les han dado las urnas". Este es el principal problema del sistema judicial español según el fiscal, ahora bien, la raíz del problema viene de más lejos: de la transición.

En todas las transiciones, según establecen los instrumentos de la justicia transicional, se tienen que cumplir una serie de condiciones para transformar un Estado autoritario en uno democrático, explica Castresana. Primeramente, apunta, tiene que haber representantes escogidos en procesos electorales transparentes y, después, los gobernantes, los gobernados y el aparato del Estado se tienen que someter al principio de legalidad.

El fiscal tiene muy claro que estas dos normas no se han cumplido en el estado Español, ya que "no se cambiaron las personas, ni las estructuras, ni las instituciones". "No se impuso una cultura democrática y estas personas, que habían servido durante cuatro décadas en una dictadura, siguieron haciendo lo mismo que hacían", subraya el prestigioso fiscal. Castresana asegura que la Justicia sigue haciendo lo mismo que hacía desde antes de la transición: ser fuerte con los débiles y débil con los fuertes.

El entrevistado piensa en un caso concreto, el del magistrado de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo Luis Vivas Marzal, excombatiente de la División Azul, que en muchas ocasiones presumía de "haber servido con entusiasmo" al régimen franquista. Castresana recuerda que Marzal se jubiló con todos los honores en 1987.

"No hubo ninguna renovación: nadie estuvo ni apartado ni vetado. Los mismos que habían sido magistrados y fiscales en el Tribunal de Orden Público pasaron en 1977, sin ningún tipo de transición, por un decreto del gobierno de Suárez, a ser magistrados y fiscales en la Audiencia Nacional recién creada," sigue denunciando el fiscal.

El bloqueo del PP

Ahora la Justicia española sigue teniendo problemas y el principal es la falta de acuerdo entre el PSOE y el PP para renovar el CGPJ. Los populares exigen la modificación del sistema de elección de los vocales del Consejo General del Poder Judicial, y Carlos Castresana asegura que el actual sistema funciona correctamente.

"Es, una vez más, una política que viene a causa de un déficit de cultura democrática", explica al mismo tiempo que deja claro que el sistema de elección de vocales "es garantista". El problema en España, según el experto, es que el Congreso y el Senado no han estado a la altura, no han hecho una verdadera selección objetiva de los mejores candidatos basándose en sus méritos profesionales y por su acreditada independencia". "El problema no es, pues, como se los escoge, si no a quién se escoge", sentencia Castresana.


Foto principal: El fiscal Carlos Castresana / Flickr