Crece la presión sobre Junts per Catalunya para conseguir que se sume a la mesa de diálogo, después de un fin de semana donde los de Laura Borràs y Jordi Turull han decidido enterrarla para fijar un nuevo embate el mes de octubre. El partido ya ha anunciado que no estará presente en la reunión programada a finales de julio, y este lunes múltiples partidos los han instado a sumarse. Desde el PSC, la portavoz Èlia Tortolero ha recriminado que no quieran participar, y ha avisado de que sería un error si no lo hacen: "Tenemos puntos que nos unen, y, por lo tanto, nos tenemos que sentar y encontrarlos", ha añadido la portavoz, que los ha invitado a "reflexionar".

"Nadie puede quedarse al margen del diálogo en Catalunya porque estoy segura de que, entre muchas otras cosas, tenemos puntos que nos unen. Nos tenemos que sentar y encontrar estos puntos en nos unen y poder dialogar", y ha considerado que en la mesa de diálogo tiene que estar "todo el mundo" porque si no el diálogo "nace cojo si falta uno de los partidos de Catalunya". Esta ha sido la petición del PSC este lunes, pero la semana pasada misma fue el mismo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien los instó a participar en la mesa.

 

Los comuns no se han sumado a la petición de que Junts participe en la mesa, pero si que han pedido que sea respetada. En rueda de prensa Jéssica Albiach ha esperado que empiece a dar frutos en la reunión de finales de julio: "Escuchar a Junts intentando boicotear la mesa de diálogo no es nada nuevo. Ya entendemos que no quieran participar en la mesa y lo respetamos, pero pedimos que no intenten boicotearla". Más allá de la crítica a Junts, Albiach también ha pedido a PSOE y ERC que aprovechen la reunión para avanzar en la "desjudicialización del conflicto", y ha instado a los republicanos a hacerse suya la reforma del delito de sedición para avanzar en este objetivo.

Durante el congreso de Junts, la mesa de diálogo protagonizó parte importante de la intervención de Jordi Turull. Comparó la mesa con un grupo de WhatsApp y avisó de que no piensan hacer de "socorristas" de Pedro Sánchez. Más allá de las palabras del secretario general, en la ponencia política Junts apuesta por activar la declaración de independencia, sin fecha. Ahora bien, fija octubre de este año como "punto de inflexión" para "culminar la independencia".