Pedro Sánchez quería unos amplísimos acuerdos de reconstrucción, y los llegó a comparar con los pactos de la Moncloa. La realidad, sin embargo, ha sido más agridulce. El dictamen del grupo de políticas sociales directamente ha decaído. Los otros tres han salido adelante en el pleno. Los de Sanidad y Unión Europea, por una amplia mayoría. El bloque económico, por un solo voto de diferencia. Y ha acabado decayendo por el error de una diputada de Unidas Podemos, que ha sido revisado esta tarde por los letrados del Congreso de los Diputados.
Concretamente, según informan fuentes parlamentarias, un diputado había pedido la votación telemática, pero finalmente no la ha ejercido y ha votado en el pleno. Ante esta situación, los servicios jurídicos han considerado que este voto no podía contabilizarse y han corregido los resultados. Como consecuencia de la corrección, la votación del dictamen de recuperación ha quedado en empate de 168 votos a favor y en contra y se tendrá que repetir. Al no haber votado de forma doble, la correlación no tendría que peligrar. No obstante, si se llegara a producir un segundo empate, el documento decaería de forma definitiva. Esta votación repetida tendrá lugar en el próximo pleno, previsiblemente la semana que viene.
Acusaciones de recentralización
Durante el debate de las conclusiones este martes en el Congreso, las formaciones independentistas denunciaron el tufo a centralismo que desprendían los documentos. El portavoz de ERC Gabriel Rufián denunciaba que que "el fantasma del jacobinismo" ha recorrido la comisión y se había decidido prácticamente todo entre el PSOE y el PP. Ferran Bel, de JxCat, lamentó que la parte sobre sanidad tenía "conclusiones recentralizadoras". La cupera Mireia Vehí avisó de que las conclusiones eran "papel mojado" e "impracticables con el acuerdo que se ha alcanzado en la Unión Europea".