Semana clave para los líderes independentistas. El pleno del Tribunal Constitucional (TC) empieza a deliberar este martes el primer recurso contra la decisión del Tribunal Supremo de no aplicar la amnistía a los excargos del Govern de Junts y ERC por el delito de malversación del 1-O. La primera ponencia, cuyo contenido se filtró hace pocos días, da la razón al alto tribunal español, pero previsiblemente no prosperará por la mayoría de los jueces progresistas entre los doce miembros del plenario. En concreto, el pleno estudiará el recurso del exconseller y secretario general de Junts, Jordi Turull, cuya resolución fijará doctrina para el resto de condenados y procesados por malversación, entre ellos el president en el exilio Carles Puigdemont.
Precisamente, el president catalán ya imagina qué hará a su regreso a Catalunya, según explica en una entrevista con The Sunday Times difundida este fin de semana. De hecho, toda la atención está puesta en los efectos inmediatos que desplegará la sentencia sobre Turull, que puede precipitar el futuro de Puigdemont. Por su parte, el magistrado del Supremo Pablo Llarena prevé aplicar la doctrina que fije el órgano de garantías sin esperar que esta resuelva el recurso del president en el exili, según se difundió recientemente. Ahora bien, el instructor del 1-O pide que la sentencia del TC sea clara y contundente. El juez Llarena rechazó la semana pasada aplicar la amnistía a Puigdemont, a partir de la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE, al asegurar que no entra en el fondo del debate de la malversación. Con todo, el instructor español acepta renunciar al segundo motivo expuesto en su negativa: la afectación a los fondos de la UE porque el TJUE lo negó. Llarena espera la resolución del Constitucional para mover ficha sobre los exiliados.
¿Quién hará la nueva sentencia?
En concreto, el magistrado conservador José María Macías expondrá al resto de compañeros su ponencia, que es contraria a conceder la amnistía al exconseller Turull, hecho que implicaría mantenerle la inhabilitación por el delito de malversación hasta 2030; el delito de sedición le fue indultado por el Gobierno socialista, hecho que le permitió salir de la cárcel, como al resto de independentistas condenados.
La previsión es que este mismo martes —o miércoles, si no acaban la deliberación—, la mayoría progresista del TC rechace la propuesta de Macías. La mayoría del tribunal ya avaló la ley de amnistía, y se espera que también lo hagan con el delito de malversación. El Supremo no quiere amnistiarlos porque sostiene que con el 1-O tuvieron un "beneficio patrimonial personal" porque no pagaron el referéndum de su bolsillo, y es una excepción marcada por la ley. Un argumento retorcido y que se aparta de la finalidad de la norma del olvido penal, según las defensas y diversos juristas.
¿Qué pasará cuando tumben la ponencia de Macías? Pues hay dos soluciones, según fuentes del tribunal. La primera es que el juez Macías puede volver a hacer una nueva sentencia con los argumentos de la mayoría; es decir, a favor de la amnistía de Turull. En esta sentencia, Macías puede reflejar su voto particular en contra, tal como hizo con la ley de amnistía. Se espera que haya cinco votos en contra de conceder la amnistía a la malversación imputada a Turull, según fuentes cercanas al caso, pero la mayoría favorable dominará.
La segunda opción es que, si Macías rechaza rehacerla, pues el presidente del TC, Cándido Conde-Pumpido, puede escoger un nuevo ponente, que podrá ser él mismo porque es quien está elaborando la respuesta a la exconsellera Dolors Bassa (ERC), a quien el Supremo le mantiene la inhabilitación hasta 2031, como al líder de ERC, Oriol Junqueras. En el caso del exconseller Raül Romeva es hasta 2030, como Turull. La resolución del TC también debe resolver la situación de los exconsellers en el exilio Toni Comín y Lluís Puig, a quienes el juez Llarena les mantiene la orden de detención en el Estado español, como al president Puigdemont.
Además de la nueva sentencia, también se deberá aclarar si el ponente la podrá presentar en el próximo pleno del TC, fijado para el 6 de octubre, o si la respuesta del TC a Turull y al resto de independentistas tardará más semanas.
Los argumentos contrarios
En la primera ponencia, el magistrado Macías señala que "la interpretación llevada a cabo por la sala segunda del Tribunal Supremo no puede tildarse de sorprendente o imprevisible, y menos aún de caprichosa o fruto de una supuesta animadversión hacia el recurrente, sino que se ajusta a la doctrina vigente sobre los elementos del tipo penal de la malversación".
Macías no aprecia "arbitrariedad, irrazonabilidad manifiesta ni error patente" en las resoluciones impugnadas por Turull, "ni que privaran al recurrente de una respuesta judicial fundamentada en Derecho", sino que ve "una discrepancia con la interpretación y aplicación de la legalidad ordinaria", ajena al ámbito del recurso. Sin embargo, la mayoría del TC no comparte estos razonamientos.