Ni Pedro Sánchez, ni Félix Bolaños, ni Fernando Grande-Marlaska, ni Carlos Cuerpo, ni José Manuel Albares, ni Margarita Robles. El PP ha fracasado este miércoles en el intento de hacer comparecer el presidente español y cinco ministros en el Congreso de los Diputados, con la intención, en la mayoría de los casos, de pedir explicaciones por los acuerdos del PSOE con Junts a cambio de la convalidación de los tres primeros tres reales decretos ley de la legislatura. La principal demanda era que Pedro Sánchez compareciera ante los 350 diputados para explicar, a grandes rasgos, los pactos que alcanzaron a los socialistas con la formación de Carles Puigdemont. El PP ha recibido solo el apoyo de Vox y la Diputación Permanente de la Cámara Baja ha rechazado la petición con el voto en contra del PSOE, Sumar, ERC, Junts, Bildu, el PNV y el BNG. El resto de peticiones de comparecencia, que han tenido el mismo desenlace naufragado, tenían que ver con los asuntos sectoriales que pactaron socialistas y juntaires.
De entrada, la razón de querer hacer comparecer en el pleno Félix Bolaños, ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Corts, se debía al acuerdo PSOE-Junts para suprimir el nuevo artículo 43bis de la Ley de Enjuiciamento Civil, que tiene que ver con la paralización de un proceso judicial si se presentan cuestiones prejudiciales al Tribunal Europeo de Justicia de la Unión Europea. El PP preguntaba si eso “es compatible con el ordenamiento jurídico europeo”.
En segundo lugar, los populares reclamaban la presencia de Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, en comisión para explicar el acuerdo con Junts en materia de inmigración y saber “si es compatible con el ordenamiento jurídico español y europeo y los principios de igualdad, solidaridad, cooperación y colaboración interterritorial”. El PSOE y Junts pactaron la delegación de las competencias en inmigración a la Generalitat, un acuerdo que se tiene que traducir en una ley orgánica, pero del que todavía no se han explicitado más detalles. Además, los de Alberto Núñez Feijóo también pedían que, en la misma comparecencia, el ministro pasara cuentas por la sentencia del Tribunal Supremo que considera ilegal la repatriación de menores realizada por autoridades españolas de Ceuta a Marruecos en agosto de 2021. Por otra parte, también reclamaban que Marlaska explicara en el pleno “las negociaciones con Bildu” sobre “la situación de los presos de ETA a los centros penitenciarios españoles”.
La última comparecencia que reclamaban los populares vinculada a los acuerdos entre el PSOE y Junts se dirigía al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, por la promesa de reformar la Ley de Sociedades de Capital para revertir el real decreto aprobado por el PP en el 2017 y facilitar el retorno a Catalunya de las empresas que se marcharon. El PP ponía el grito en el cielo por si esto es compatible “con los principios de libre establecimiento, de igualdad y con la normativa de Ayudas de Estado”.
Finalmente, lejos de los pactos con los de Puigdemont, el PP también pedía que el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, expusieran la posición de España ante la misión de los Estados Unidos en el mar Rojo (renombre «Guardián de la prosperidad»).
El PP, alineado con Vox, se ha quedado solo y los socios de investidura de Pedro Sánchez han votado en contra de todas estas solicitudes de comparecencia. De hecho, Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska comparecen esta semana en las comisiones respectivas para exponer las líneas generales de la política de sus ministerios, mientras que Félix Bolaños, Carlos Cuerpo y José Manuel Albares programarán su comparecencia de inicio de mandato los próximos días.