Quince días de campaña se hacen largos para candidatos que tienen que charlar durante horas. Mítines, conferencias, coloquios, entrevistas, tuits, posts en Facebook, debates... Llega un punto en que, para no repetirse, intentan decir lo mismo de forma diferente y parece que digan todo el contrario. Eso cuando no intentan por todos los medios evitar posicionarse. Incluso Ciudadanos, que presume de tener un discurso claro allí adonde va, se resiente de la duración de la campaña electoral y, de hecho, de dos campañas seguidas.
No es la primera vez que Ciudadanos incurre en este tipo de ambigüedades y, de hecho, ha reconocido alguna, como la referencia de su programa electoral a la violencia de género.
También ha sido ambiguo el discurso del candidato de la formación naranja en Barcelona, Juan Carlos Girauta, con respecto a acuerdos con Podemos. En varios actos de campaña se ha mostrado abierto a pactar reformas con Podemos, mientras que en el debate de TV3 aseguró a Xavier Domènech, de En Comú Podem, que los de Pablo Iglesias nunca contarán con el apoyo de Ciutadans "para alianzas, ni investiduras, ni nada", en la línea de lo que ha dicho Rivera en el Primera Plana.
