Que la realidad no te estropee un buen titular. Y menos cuando el titular confirma una realidad sobre la cual basas tu discurso político. Así es como Ciudadanos ha construido un relato político, tanto en Catalunya como en el resto del Estado español, a partir de informaciones confusas, medias verdades o fake news. A menudo se acaban desmintiendo, incluso en los tribunales.

Hay un patrón bastante establecido. En primer lugar, un medio de comunicación generalmente a la órbita del partido, o en sintonía con sus ideas, publica una información que acusa a unas determinadas personas de algo. Esta noticia es recogida por los dirigentes de la formación y difundida a través de las redes sociales, donde tienen su minuto de gloria. Finalmente, la acusación acaba cayendo por sí sola, pero la rectificación no aparece por ningún sitio.

El caso más reciente es el de la tesis doctoral del presidente español Pedro Sánchez. Fue Albert Rivera quien rescató viejos rumores de las redes sociales la semana pasada. En este caso, fueron medios afines, como los diarios ABC y El Mundo, quienes le acompañaron en las acusaciones. Y se recreó en las redes sociales, pidiéndole que hiciera pública su tesis doctoral para "disipar las dudas".

El presidente español la hizo pública el mismo viernes, después de que la Moncloa la pasara por Turnitin y PlagScan, dos programas especializados contra el plagio. Por su parte, la Universidad Camilo José Cela confirmó el jueves pasado que el proceso de evaluación de la tesis del presidente del Gobierno se llevó a cabo con "normalidad".

Aun así, después de publicarse la tesis en abierto y desmentirse el plagio, Albert Rivera no solo no ha rectificado, sino que ha mantenido la sombra de la duda que quería "disipar" sobre Sánchez, preguntándose "quién fue el negro".

La agresión de la Ciutadella

Este patrón es el mismo de la agresión a Lídia en el parque de la Ciutadella, que inmediatamente después Ciudadanos atribuyó a la crispación del independentismo. Incluso convocó una manifestación contra la violencia (que acabó en episodios de violencia). Pero, a pesar del señalamiento, el caso hoy todavía tiene muchas dudas.

Aunque Inés Arrimadas y Albert Rivera salieran en tromba a señalar el independentismo, los tres agentes de los Mossos que acudieron al lugar de los hechos desmintieron que hubiera alusiones políticas, ni referencias a los presos políticos. Según su relato, la discusión empezó cuando los tres hijos de Lidia empezaron a arrancar y tirar al suelo lazos amarillos. El agresor les habría reñido de malas maneras por "estar ensuciando la ciudad".

El mismo marido de la víctima, que es militante de Ciudadanos, admitía que el agresor la increpó porque estaba ensuciando el suelo. "Que haya vinculación política o no, no lo sé", aseguraba en una entrevista en Antena 3. No fue hasta tres días más tarde, después de una intensa campaña, que la víctima presentó denuncia por delito de odio. Y lo hizo ante la Policía Nacional española, y no ante los Mossos, que son los que acudieron al lugar de los hechos y los que habitualmente investigan este tipo de agresiones.

En medio, hubo también algunas mentiras difundidas por dirigentes del partido, como que a la víctima le habían roto la nariz, un hecho que fue desmentido por el mismo marido de la víctima de la Ciutadella. La noticia inicial de la agresión la dio un portal llamado Las voces del pueblo.

No ha habido ninguna rectificación en ningún sentido de Ciudadanos.

Agresión en el País Valencià

Pero este no es el único caso de este tipo que Ciudadanos ha aprovechado para sacar rédito político y que la realidad ha acabado desmintiendo. Al día siguiente de la agresión del parque de la Ciutadella, se produjo otra en Oliva (País Valencià). Albert Rivera difundía inmediatamente una noticia del diario ABC, y denunciaba a través de las redes sociales: "El nacionalismo ha roto la convivencia, sigue la escalada violenta. Agreden a un hombre de 75 años delante de su nieto para criticar una pancarta que defendía a los políticos imputados por el golpe. Mi condena y deseo de rápida recuperación".

Pero la realidad no era como la denunciaba Ciudadanos. El móvil no tenía nada que ver con los presos políticos. Lo desmintió el mismo Ayuntamiento de Oliva a partir del informe de la Policía Local: "La agresión que se denunció a través de las redes sociales se produjo en el contexto de una discusión en la que intervinieron dos hombres, el vecino de Oliva y otro sin identificar hasta el momento y que según los testigos podría ser de nacionalidad inglesa (...) Con respecto a la pancarta, solo hay constancia de una con reivindicaciones feministas desde el escenario, sin que conste la existencia de ninguna otra proclama con contenido político por parte de la organización, de los grupos musicales ni del público".

El tuit de Rivera superó los 2.100 retuits. No ha habido ninguna rectificación en ningún sentido.

Los maestros de la Seu

El diario El Mundo recogía la denuncia de varios padres de una escuela de la Seu d'Urgell según los cuales los profesores habrían dicho a niños de nueve años, después del 1-O, que "la Guardia Civil es mala" y "han pegado a la gente que quería votar y han matado a una persona". El líder de Ciudadanos inmediatamente cogió la bandera de la denuncia: "Según PPSOE, no hay ningún caso de adoctrinamiento en las aulas... Espero que la justicia actúe sobre profesores que manipulan a niños".

Y sí que actuó la justicia, pero para desmontar la acusación. La Audiencia de Lleida consideró el pasado junio que, aunque fueran ciertos los hechos denunciados por las familias, no serían constitutivos de un delito de odio, que requeriría de una incitación directa a la violencia. También dejaba constancia que los hechos denunciados no habían sido probados. El caso ha quedado sobreseído.

El tuit de Rivera superó los 1.200 retuits. A pesar de la decisión judicial, no ha habido ninguna rectificación en ningún sentido.

Lo mismo, pero en Sant Andreu de la Barca

Otro reportaje de El Mundo, titulado Los 9 maestros catalanes de la infamia, señalaba a nueve profesores de Sant Andreu de la Barca. Albert Rivera los disparaba con su cuenta de Twitter. El relato del periodista Javier Negre relataba que estos profesores se habrían dirigido a hijos de guardias civiles con expresiones como "que levanten la mano los hijos de los guardias civiles" o "parecen perros rabiosos". El diario publicaba también sus fotos.

El líder de Ciudadanos dedicó durante aquellos días de abril varios tuits contra los docentes. "Espero que la justicia actúe contra la persecución separatista a las familias de servidores públicos en Catalunya", decía en uno de los tuits. También denunciaba que el gobierno de Mariano Rajoy no hacía nada ante "este atropello a la dignidad".

De momento, la "justicia" ya ha empezado a "actuar". El juzgado de instrucción 7 de Martorell archivó el pasado mayo cinco de las nueve denuncias contra los profesores del IES El Palau de Sant Andreu de la Barca. Las otras cuatro, repartidas entre dos juzgados, todavía están siendo investigadas. Pero ya hay el precedente de La Seu d'Urgell.

Uno de los tuits de Rivera superó los 3.000 retuits. A pesar de los archivamientos, no ha habido ninguna rectificación en ningún sentido.

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