La ofensiva contra Laura Borràs continua. Según ha adelantado hoy la ACN, el grupo de Ciudadanos en la Cámara catalana ha presentado una moción que insta al mismo Parlamento a votar la reprobación de su presidenta por la gestión del caso Pau Juvillà. Así, uno de los puntos insta al resto de grupos a posicionarse y decidir si Borràs "mintió a los diputados en el caso de la retirada del escaño de Juvillà". La presidenta de la Cámara dio explicaciones esta semana en una Junta de Portavoces abierta, en la cual culpó a los funcionarios. La moción de los naranjas se votará al pleno de la próxima semana.

El caso Juvillà no es la única razón por la cual Ciutadans quiere reprobar Borràs. También insta a hacerlo por la asistencia de Borràs a una de las manifestaciones convocadas por 'Meridiana Resisteix' el sábado pasado, un día después de que la Conselleria de Interior las prohibiera. Su presencia suscitó numerosas críticas, también de Esquerra Republicana y del conseller de Interior, Joan Ignasi Elena. Ahora, Cs cree que esta cuestión fue lo bastante condenable para incluirla a una moción de reprobación.

Y aún más. Borràs también es la diana de los naranjas por su "falta de neutralidad demostrada en el ejercicio de sus funciones de dirección de los debates", en referencia a las instancias en que no permite interpelaciones por parte de algunos grupos parlamentarios. Y en la moción Ciutadans también acusa Borràs de "degradar y comprometer" el Parlament por compartir la presidencia de la Cámara con su rol en órganos como el Consell per la República.

División de poderes

La moción contiene otros puntos, en los que se insta al Govern de la Generalitat a "respetar la división de poderes y acatar las sentencias judiciales, sin perjuicio del derecho a discrepar y realizar críticas razonables, siempre desde el respeto institucional y democrático". En este sentido, reclama que se retire de todos los edificios de la administración cualquier "símbolo partidista" como lazos amarillos y elementos independentistas, "limitándose a símbolos oficiales previstos en las leyes".

Molestos por Vic

Vic no queda ausente. El grupo naranja, aún molesto porque la alcaldesa, Anna Erra, negara la posibilidad de instalar una carpa en contra de la inmersión lingüística en el municipio, incluye en esta moción un punto que busca "condenar la denegación de permisos para instalar carpas a determinados partidos políticos y asociaciones basándose únicamente en la aparente discrepancia ideológica". Y va más allá, reclamando que es "plenamente legítimo que se lleve pacíficamente a las calles de Catalunya el debate sobre la presencia de un mínimo del 25% de asignaturas en castellano" en las escuelas.