Si hoy se celebraran elecciones generales en España, los resultados serían poco más o menos los mismos que el 10 de noviembre. Así se desprende del barómetro postelectoral del Centro de Estudios Sociológicos (CIS), hecho público este jueves. Se mantendrían las mismas correlaciones de fuerzas e incluso los porcentajes de voto, con una victoria amplia del PSOE, que se vería obligado a repetir la misma alianza. El sondeo fue hecho entre el 29 de noviembre y el 19 de diciembre, cuando Pedro Sánchez y Pablo Iglesias ya habían firmado su preacuerdo de gobierno de coalición.

Así, según los cálculos del CIS, el PSOE ganaría de manera clara y subiría tres décimas, del 28% del 10-N al 28,3% proyectado. En segunda posición, el PP bajaría del 20,8% al 20%. En tercera posición, la extrema derecha de Vox subiría una décima, hasta el 15,2%. Por su parte, Unidas Podemos y sus confluencias repetirían exactamente el mismo resultado sumadas: un 12,8%. Quien más bajaría sería Ciudadanos, del 6,8% que hizo en las elecciones hasta el 5,6% que proyecta el barómetro.

 

Así, el bloque del gobierno de coalición suma un 41,1% de intención voto. Si se le suman los votos favorables a la investidura —Más País, Compromís, el PNV, el BNG y Teruel Existe—, este porcentaje sube hasta el 45,6. Por su parte, el bloque de las tres derechas —PP, Vox y Ciudadanos— sumaria un 41,2% de los votos si se celebraran elecciones.

Catalunya fue uno de los principales ítems de la campaña electoral pasada. No obstante, preguntados sobre si "lo que ha pasado últimamente en Catalunya ha tenido alguna influencia en su decisión de voto", sólo el 24,2% de los encuestados responde afirmativamente. En cambio, el 75,3% dice que no se dejó llevar por la cuestión catalana. Por partidos españoles, los más influidos fueron los votantes de Vox (55,9%) y Ciudadanos (36,9%). Los que menos, Unidas Podemos (11,6%) y el PSOE (13,3%).

Todavía tiene menos influencia la exhumación del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos. Sólo un 5,7% de los encuestados dice que le ha influido, mientras el 93,9% responde que no.

Todos los líderes suspenden

Como ya es una tónica, los principales dirigentes políticos españoles suspenden en la valoración que hacen los ciudadanos. Quien saca mejor nota es el presidente reelecto Pedro Sánchez, con un 4,1 sobre 10. Por detrás se sitúan Pablo Casado (3,6), Inés Arrimadas (3,6), Pablo Iglesias (3,5), Alberto Garzón (3,4), Íñigo Errejón (3,3) y Santiago Abascal (2,8). Sólo aprueban a Pedro Sánchez los votantes socialistas, con un 6,5. Los de Unidas Podemos le dan un 4,8 de media.