Si en el lenguaje político actual se conoce como "chiringuito" a todo organismo oficial creado únicamente para justificar los sueldos de sus miembros —como por ejemplo la Oficina del Español a cargo del fluctuante político Toni Cantó, el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) cuenta con uno de ellos: el llamado Consejo Asesor de la Policía, que sirve además como retiro dorado para comisarios destituidos tras verse envueltos en polémicas

Así lo destapa este jueves eldiario.es, que detalla que pese a que el mencionado consejo asesor de la policía española debería emitir informes para el director general, pueden pasar años sin realizar ningún encargo, mientras sus miembros siguen cobrando sus sueldos sin desempeñar tarea alguna.

Según la descripción del organismo del mencionado medio, se trata de un chiringuito en toda regla que sirve para tener sin hacer nada a cargos que han sido destituidos de sus anteriores destinos por conductas polémicas, conservando casi intactos sus honorarios hasta que les llega el momento de la jubilación.

Siempre según eldiario.es, uno de sus componentes más recientes es el jefe superior de Navarra, Daniel Rodríguez López, que dimitió tras revelarse que insultaba a políticos de izquierda e independentistas desde una cuenta de Twitter.

“Cementerio de elefantes”

Pese a que el Consejo Asesor de la Policía, según una orden interna de 2013, tiene como función principal "asesorar, emitir informes y elaborar estudios" para que el director general del Cuerpo, que también pertenece al citado órgano, pueda "mejorar la organización policial", en la práctica, según indica eldiario.es, es "un cementerio de elefantes" opaco y sin apenas funciones efectivas.

En estos momentos, de los supuestos 16 miembros solo hay cubiertos cuatro y todos ellos tienen un currículum polémico que incluyen desde insultos a independentistas hasta supuestas vinculaciones con las operaciones parapoliciales Kitchen i Catalunya.

Sin nada que hacer

Según el testimonio de un antiguo miembro del consejo asesor recogido por eldiario.es, en tres años solo fue requerido en una ocasión para informar de un asunto. Además, no contaba ni con despacho ni con mesa, ni con acceso a ordenadores, simplemente una taquilla para guardar el uniforme. Es decir, los miembros de este chiringuito de la policía española no tenían nada que hacer salvo esperar a cobrar la nómina a fin de mes y cumplir la edad de la jubilación. 

 

Imagen principal: El jefe superior del Cuerpo Nacional de Policía en Navarra, Daniel Rodríguez López, dimitió en 2018 por insultar a políticos en Twitter / Efe