Convergència decidirá hoy si activa o no un proceso de autodisolución controlada del partido. Los 15.019 militantes a corriente de pago han sido convocados para pronunciarse sobre si quieren que CDC impulse la creación de una nueva formación política o bien mantener la actual y limitarse a emprender una renovación. Su voto, en lo que se ha bautizado como superdissabte, tendrá carácter vinculante.
Prácticamente todos los dirigentes del partido se han pronunciado a favor de la primera opción. El mismo presidente, Artur Mas, ha defendido repetidamente que el proceso que encara la formación tiene que ser fundacional. Un no de la militancia dejaría, pues, la cúpula del partido en una situación comprometida. Mas reconocía el jueves por la noche en el programa .CAT de TV3 que si el resultado de la consulta discrepa de las tesis que él defiende sacará “las lecciones correspondientes”. “Y al revés, si sale aún tengo algún motivo más para ayudar a que vaya de esta manera”, añadió.
De hecho, fue Mas el primero a apuntar la conveniencia de disolver Convergència para dar pie a una nueva formación. Lo hizo públicamente en Barcelona el noviembre pasado, el mismo día que se presentaba la coalición Democràcia i Llibertat con que CDC contribuyó a las elecciones generales del 20-D. Este anuncio incomodó a una parte del partido, lo cual provocó que se pusiera sordina a la propuesta.
Proceso fundacional
No obstante, a finales de diciembre insistió en una entrevista en El Nacional que el proceso que tenía que encarar Convergència tenía que ser fundacional. A principios de febrero, Mas reiteró la propuesta de impulsar un nuevo movimiento político en un consell nacional del partido donde anunció que él mismo articularía una plataforma para ayudar a configurar este espacio.
Desde entonces, Convergència ha desplegado un intenso debate interno, bajo el título de Torn Obert, donde se ha preguntado a la militancia cómo tenía que ser esta nueva formación. Hasta que, con los datos en la mano, el partido decidió convocar una consulta para que los militantes se pronunciaran, un superdissabte.
Liderazgo
Durante todo este tiempo, el debate sobre la creación o no de un nuevo partido no ha impedido una pugna abierta por el liderazgo, con nombres concretos que se postulan, como Germà Gordó, otros que se apuntan más discretamente, como Jordi Turull, o dirigentes que sin aspirar a tener protagonismo no se resignan a perder un papel en el partido, como Josep Rull. Paralelamente han florecido un ramillete de grupos de presión dentro para defender las diferentes sensibilidades que conviven en la formación.
De momento, sin embargo, sólo Artur Mas, como líder que impulsa la renovación, y Carles Puigdemont, como principal cargo institucional, aparecen como caras indiscutibles de la nueva dirección. A su lado, empujan para asumir un papel destacado dirigentes jóvenes y más desconocidos, mayoritariamente formados en la política municipal, que cuentan con el apoyo del líder del partido, que ha reclamado repetidamente "caras nuevas" en la dirección.
Superdissabte
En este contexto el superdissabte se llevará a cabo a lo largo del día de hoy por todo el territorio después de semanas de debate en las agrupaciones. Será un proceso de autodisolución controlado inédito en la política catalana. En caso de que la militancia apruebe esta opción al día siguiente, el consell nacional de CDC convocará para los días 8, 9 y 10 de julio lo que será el último congreso de Convergència, el de disolución del partido e impulso de un nuevo espacio.
Si, la consulta resolviera que no, que sólo hay que renovar, igualmente se convocará el congreso en los mismos días. En cualquier caso, la dirección del partido no se decidirá hasta dos semanas más tarde.
En el proceso de votación de hoy podrán participar también los simpatizantes que se hayan registrado, ya sea en el marco del Torn Obert o bien apuntándose hoy mismo a las sedes de CDC abiertas para las votaciones.
Primarias
Hoy, sin embargo, los militantes no se pronunciarán sólo sobre el futuro del partido. También por primera vez se han convocado unas primarias, también inéditas a Convergència, para escoger al cabeza de lista de CDC a las elecciones generales del 26-J. En este caso, sólo podrán votar a 14.620 militantes, dado que para participar en las primarias tienen que tener una antigüedad mínima de seis meses.
Este duelo enfrenta al responsable de DiL al Congreso, Francesc Homs, con la responsable de la Sectorial de Igualdad, Sílvia Requena. También en este caso, ha habido un pronunciamiento claro de algunos de los dirigentes más destacados de la formación a favor d'Homs. Enfrente del exconseller, Requena, tras la cual se apunta el apoyo de Germà Gordó, se postula como la candidata de la renovación y la política no profesional. En plena campaña de primarias se ha conocido la noticia de que Homs había sido declarado como “investigado” por el Supremo por el 9-N.
Francesc Homs sempre ha fet una gran feina defensant Catalunya; ara té tot el meu suport per continuar-la fent des del Congrés! #AraHoms
— Carles Puigdemont (@KRLS) 10 de mayo de 2016
Complejo operativo
Desde la dirección del partido se considera que las primarias han actuado como elemento dinamizador de la consulta interna. Convergència ha desplegado un operativo para garantizar la transparencia y fiabilidad de todo el proceso. Los militantes podrán votar por todo el territorio donde se ha instalado 196 mesas con tres urnas y una mesa más para el voto exterior. Asimismo se ha habilitado 20 urnas móviles. Las votaciones se harán entre las 10 y las siete y media de la noche.