Un vecino de Sant Cugat del Vallès se vio envuelto ayer el lunes en un conflicto de competencias entre cuerpos policiales cuando llamó al 112 y alertó a los Mossos d'Esquadra de la presencia de dos personas sospechosas en una casa propiedad de la mujer del juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena.
Según adelanta El Periódico, el vecino se inquietó por la presencia de estas dos personas y dio la alerta al 112, haciendo mención que se trataba de una casa de Llarena, aunque la propietaria es, de hecho, su mujer. En todo caso, los Mossos d'Esquadra enviaron agentes para averiguar los hechos, con las hipotesis que se tratara de ladrones o bien que se tratara de una acción de protesta por la actividad de Llarena en el Tribunal Supremo, donde investiga la causa contra el independentismo.
Al final sin embargo, no se trató de una cosa ni del otro, ya que los dos sospechosos eran en realidad agentes del Cuerpo Nacional de Policía, que realizaban tareas de protección y vigilancia del domicilio del juez, un extremo que los Mossos desconocían y que ha causado cierto malestar al cuerpo.