Todos los presos y exiliados catalanes han suscrito una carta conjunta en la que apuestan por volver "a la serenidad, generosidad, madurez y determinación del 1-O" y por una Diada masiva. Con un texto que conjuga las diferentes sensibilidades del independentismo, el documento hace un llamamiento a la movilización y se muestra muy crítico con el presidente español, Pedro Sánchez, a quién no duda en equiparar con su antecesor, Mariano Rajoy.

El texto está firmado por el president Carles Puigdemont, el vicepresident Oriol Junqueras, los consellers presos y exiliados, la secretaria general de ERC, Marta Rovira, la dirigente de la CUP Anna Gabriel, el expresidente de la ANC Jordi Sànchez y el presidente de Òmnium, Jordi Cuixart. Es el segundo año que todos los presos y exiliados hacen una carta conjunta.

"Conjurémonos para convertir este 11-S en un nuevo hito indiscutible de la voluntad democrática del pueblo de Catalunya. El éxito de la Diada será la mejor antesala de la respuesta ante la sentencia del Tribunal Supremo, la mejor oportunidad para escenificar la fuerza y el potencial del movimiento soberanista; de decir alto y claro que la única sentencia justa es la absolución de todos los encausados de los diferentes tribunales y el final de todos los procesos judiciales y policiales", señala.

La carta hace un llamamiento a la confianza en el futuro y, después de insistir en que a la manifestación todo el mundo será bienvenido, reivindica el referéndum del 1-O también de ahora en adelante. "El 1 de Octubre fue posible porque los objetivos comunes y la determinación de hacer valer nuestros derechos sumaron por encima de la violencia del Estado. Sabemos que uno de los principales objetivos de la represión es la división. Por eso, la fortaleza democrática del soberanismo, elección tras elección, sólo se entiende desde esta voluntad clara de construir un futuro compartido. Así pues, contra la frustración, hay que volver a la serenidad, madurez y determinación del 1-O", insiste.

 

El documento es frontalmente crítico con Pedro Sánchez por su negativa a dialogar para resolver el conflicto de Catalunya con el Estado. "El Gobierno español en funciones sigue rechazando el diálogo, un diálogo constructivo y sin rencores, con Pedro Sánchez imitando a Mariano Rajoy en la irresponsabilidad de rechazar una solución política a un problema político", indica. "El Estado, pues, sigue ignorando la vulneración de derechos fundamentales denunciada, entre otros, por las Naciones Unidas, mientras estamos en las puertas de castigar penalmente derechos y libertades fundamentales", añade.

El texto insiste en que el "retroceso democrático" afecta a toda la ciudadanía, y en este sentido hace un llamamiento "a todos los demócratas" de Catalunya, el Estado español y del mundo "a unirse en la defensa de los derechos y libertades". Y agradece el apoyo que expresan los catalanes a los presos y exiliados.

Finalmente reclama la movilización en la defensa de la independencia y la República catalana. "El Onze de Setembre llenemos Barcelona de dignidad democrática y libertad, sin ningún miedo a seguir defendiendo la independencia y la República catalana como el mejor proyecto de presente y futuro, y como la mejor alternativa democrática, ante un Estado que no tiene ninguna propuesta para la ciudadanía de Catalunya y que sólo responde con la represión y con un 'No' permanente", concluye.

La carta está fechada en las prisiones de Lledoners, Mas d'Enric y Puig de les Basses, en Bruselas, en Ginebra y en la localidad escocesa de Saint Andrews.

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