En una semana, justo la de después de las elecciones andaluzas con la victoria del PP sin mayoría absoluta, el Govern de la Generalitat ha cerrado con ERC y los Comuns sus respectivos pactos por las cuentas. Primero, con los republicanos, con el tren orbital como uno de los puntos centrales del acuerdo. Después, con los Comuns, que han puesto el foco sobre las políticas de vivienda. Por el medio ha habido tiempo de una comisión bilateral Estado-Generalitat en Madrid y, este viernes, la consellera de Economía, Alícia Romero, ha ido al Parlament para entregar el proyecto de presupuestos al presidente de la cámara catalana, Josep Rull, después de que el Govern los aprobara en un Consell Executiu Extraordinari. Hace solo tres meses, la titular del Departament ya entregó un primer proyecto que, finalmente, el Govern tuvo que retirar ante el "no" de Esquerra, que consideraba que no se cumplían sus demandas. En esta ocasión, el Ejecutivo ha esperado a tener atados los apoyos necesarios para asegurarse de que las cuentas quedarán aprobadas en la cámara. Comienza, así, la cuenta atrás. 

Pendientes de las enmiendas a la totalidad 

Con los presupuestos registrados y admitidos a trámite, mañana sábado se abrirá un plazo de diez días naturales para presentar enmiendas a la totalidad. Algunos grupos parlamentarios, como Vox, ya la han anunciada, mientras que otros, como la CUP, han explicado que durante la semana que viene decidirán si la presentan. La semana que viene (no hay pleno) comenzarán las comparecencias en comisión de los diferentes consellers para detallar los presupuestos de cada departament y responder a las preguntas del resto de partidos. Ya durante la primera semana de junio, el jueves 4 se celebrará el debate a la totalidad del proyecto de presupuestos, según ha explicado el presidente del Parlament Josep Rull, cuando ha recibido a la consellera. Hay que recordar que la última vez que el Parlament aprobó unos presupuestos del Govern fue ya hace más de seis años, en marzo de 2023. Estos llevaban la firma de la consellera Natàlia Mas, bajo el Govern de Pere Aragonès, que había sustituido en el cargo hacía pocos meses a Jaume Giró y tuvieron el apoyo de ERC, el PSC y los Comuns, como los de este año. En 2024 los Comuns se negaron a aprobar las cuentas y el republicano adelantó elecciones. En 2025 ERC, que salía de una grave crisis interna, se negó a negociarlos. 

Si el proyecto supera este el debate a la totalidad, tal como es de esperar con los apoyos ligados, se abrirá un trámite parlamentario para elaborar el dictamen final del proyecto de presupuestos. Según el calendario expuesto por Rull, la aprobación final se debería producir cuatro semanas más tarde, el 2 de julio. Ahora bien, hay que tener en cuenta que si algún grupo pide un dictamen del Consell de Garanties Estatutàries, que no es vinculante, este elemento retrasaría aún más el debate final, que se situaría en la última semana de julio. Algunos grupos, como el PPC, han considerado que hay suficiente base jurídica para dar el paso, pero no han confirmado su decisión. En todo caso, los grupos podrán solicitarlo entre el 25 y el 30 de junio. En cualquier caso, Salvador Illa habrá necesitado prácticamente dos años, fue investido el 8 de agosto de 2024, como president de la Generalitat para ver aprobadas sus cuentas por la cámara.