El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha asegurado este sábado que “había otras maneras” de comprobar el estado de salud del president Jordi Pujol sin necesidad de hacerlo comparecer presencialmente en la Audiencia Nacional. Sin embargo, ha subrayado que se trata de una decisión que corresponde exclusivamente al tribunal. En un acto en la delegación del Gobierno en Barcelona, el ministro ha remarcado que desconoce la situación médica concreta del president, pero ha apuntado que su comparecencia prevista para el lunes permitirá aclararla. “Desconozco cuál es la situación médica y personal, pero si el lunes comparece todos lo podremos ver”, ha afirmado.
La Audiencia Nacional ha citado a Jordi Pujol el próximo lunes 27 de abril en Madrid para que sea examinado por un médico forense antes de declarar en el juicio por el patrimonio de su familia. El tribunal ha ordenado que el forense esté presente durante toda la declaración, un hecho que ha generado interpretaciones sobre si finalmente el president será juzgado a pesar de su estado de salud.
Esta decisión llega después de que médicos de la familia y del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Catalunya hayan concluido que Pujol, de 95 años, “no está en condiciones físicas y cognitivas” para afrontar el juicio. A pesar de estos informes, el tribunal ha optado por una nueva valoración presencial antes de tomar una decisión definitiva sobre su situación procesal.
El juicio afecta también a los siete hijos del president y nueve empresarios, acusados presuntamente de pagar comisiones a la familia a cambio de obra pública, unos hechos que no han sido probados a lo largo de las sesiones celebradas hasta ahora. La Fiscalía Anticorrupción pide para Pujol 9 años de prisión por los delitos de asociación ilícita y blanqueo de capitales, mientras que la Abogacía del Estado no lo acusa.
En la misma intervención, Bolaños también ha querido restar importancia a las amenazas de Donald Trump de echar a España de la OTAN. El ministro ha negado que exista “ninguna preocupación” dentro del Gobierno y ha defendido que España “es un socio fiable y respetable” dentro de la alianza atlántica. En este sentido, ha insistido en que el compromiso de España con la organización es firme y que no hay ningún indicio que haga pensar en un cambio en su posición internacional.
