La Fiscalía y los abogados defensores de las tres personas investigadas en el caso contra Begoña Gómez, la esposa del presidente Pedro Sánchez, han vuelto a pedir al juez Juan Carlos Peinado que archive el caso. Lo han hecho durante la sesión en que el magistrado ha anunciado que ha decidido dirigir el caso hacia un jurado popular. La cita de este miércoles, que se ha alargado dos horas y media, es la tercera vista de estas características que convoca Peinado. Vox, que ejerce la acusación popular, ha denunciado "ataques furibundos" de los abogados defensores al juez instructor.
Peinado, que investiga a la esposa de Sánchez por presuntos delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, infracción de marcas, ejercicio sin licencia y malversación, emitió una resolución el 20 de marzo en la que afirma que "hasta ahora, la investigación ha establecido la existencia de pruebas de los elementos de los delitos que son competencia de". Cabe decir que la Audiencia de Madrid detuvo en febrero la decisión de Peinado de enviar la investigación a juicio con jurado, estimando los recursos presentados por la defensa contra esa decisión. Los jueces de la Audiencia argumentaron que no había "indicios racionales de criminalidad" que justificaran esta decisión.
Como estaba previsto, a la vista no han ido ni Begoña ni los otros dos investigados —su asesora, Cristina Álvarez, y el empresario Juan Carlos Barrabés—, y las partes han mantenido sus posiciones. El fiscal y las defensas expusieron la ausencia de indicios para continuar el procedimiento, en contra de la tesis de las acusaciones populares, unificadas a la organización Hazte Oír, que solicitaron practicar más diligencias.
En este sentido, el abogado que representa a Hazte Oír, Javier Pérez Roldán, ha asegurado que Begoña "está ignorando la justicia, pero la justicia no le ignorará a ella". Por su parte, Vox denunció "los ataques furiosos de la defensa contra los fiscales particulares, el juez e incluso los medios de comunicación". Además, mencionó algunas de las acusaciones contra Begoña, como las presuntas "intervenciones de empresas patrocinadas con financiación de software valorada en más de 300.000 euros", así como los presuntos "correos electrónicos y confirmación de la participación de Cristina Álvarez, pagada por la Presidencia del Gobierno, como asistencia en asuntos empresariales".
La supuesta influencia de Sánchez
En su nueva sentencia, Peinado argumenta que Begoña "se había estado aprovechando de su proximidad al presidente del Gobierno" para "avanzar en su carrera profesional" en la Universidad Complutense de Madrid, "obteniendo una conexión única con funcionarios universitarios", "patrocinando empresas" y "entidades del sector tecnológico". Así, señala que su condición de pareja de Sánchez "influye en el comportamiento de cualquier ciudadano" debido al "poder que tiene su marido para determinar la toma de decisiones".
