Isabel Díaz Ayuso ha continuado con su cruzada personal para responsabilizar al gobierno de la presidenta de México Claudia Sheinbaum y al Gobierno de Pedro Sánchez del fracaso de su viaje al país latinoamericano. Primero, en una nueva entrevista en esRadio, Ayuso ha denunciado que el presidente español intentó "reventar" su viaje y su agenda institucional, y ha acusado a la presidenta mexicana de actuar siguiendo estas instrucciones para dificultar su desarrollo con normalidad. Todo por "el odio personal" que, según Ayuso, le tiene Sánchez, y por eso ha atizado "el fuego" contra ella. "Me han desmantelado toda la agenda y, encima, han mentido. Dicen que estaba de vacaciones… pero no he dejado de trabajar en ningún momento", ha asegurado. La presidenta de la CAM también ha tenido que dar explicaciones ante la Asamblea de Madrid y, en su intervención, ha criticado que no se cuestionen los viajes de otros presidentes autonómicos, como el del president de la Generalitat, Salvador Illa, que se encuentra de viaje institucional en California, y que no reciban el mismo tratamiento mediático ni político, como ha pasado con su viaje a México. "Con todas las barbaridades que el Gobierno de Sánchez ha llegado a decir sobre la administración norteamericana, ¿por qué no se supone que él también ha ido a provocar? ¿Por qué no se debería entender que Estados Unidos intentara boicotear aquel acto? ¿Por qué no se juzga a todo el mundo con el mismo criterio?", se ha preguntado.
Ayuso también ha aprovechado para cargar contra el presidente de Asturias, Adrián Barbón, de quien ha dicho que casi coinciden en el aeropuerto durante sus respectivos desplazamientos. "Es otro presidente socialista que hace exactamente el mismo viaje, pero después resulta que la inversión mexicana en Asturias equivale a lo que se puede gastar un mexicano en un par de días en Madrid: 4.500 euros. Todo ello, con una delegación de 28 personas, cuando el 98% de la inversión mexicana en España acaba llegando a Madrid", ha asegurado.
La izquierda esperaba a Ayuso con ganas de pasar cuentas por su polémico viaje a México, rodeado de controversias, enfrentamientos diplomáticos con el gobierno de Claudia Sheinbaum, reproches directos entre las dos presidentas y desmentidos públicos del grupo hotelero Xcaret que acogía los Premios Latino, al que la madrileña acusó de haber pedido que le retiraran la invitación por coacciones del gobierno mexicano. Ayuso abortó su viaje cinco días antes de lo previsto, y al llegar a España justificó que lo hizo porque el Gobierno no garantizó su seguridad en un país que es un "narcoestado donde asesinan a miles de personas". La portavoz del PSOE, Mar Espina, le ha reprochado que viajara a México “con el único objetivo de coronarse reina de la internacional ultra” y que haya vuelto “convertida en la reina de la mentira compulsiva”. “La han desmentido el gobierno mexicano y también la empresa organizadora, sin contar el ridículo que ha hecho haciendo gira por sus medios afines”, ha lamentado. También ha cuestionado que Ayuso volviera “asustada” del viaje después de haber pasado “cinco días sin agenda” en un contexto en el que hay “seis vuelos directos diarios” entre México y Madrid. “¿La mataban a tequila, señora Ayuso? ¿Por eso no podía coger el teléfono?”, le ha espetado la portavoz socialista.
Tanto el PSOE madrileño como Más Madrid han exigido a la presidenta que aporte toda la información sobre los gastos de su viaje, que han calificado de “vacaciones pagadas por todos los madrileños”. Ayuso ha remarcado que toda la información relativa a los gastos del viaje se hará pública en el Portal de Transparencia, “como siempre”, según ha puntualizado su gobierno. Sin embargo, ha querido adelantar un dato: “Ya les adelanto una cosa: nosotros no viajamos con prostitutas”, ha respondido, entre aplausos de los diputados del PP.
La portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, ha calificado a Isabel Díaz Ayuso de "activo tóxico" y ha asegurado que la presidenta madrileña fue "abucheada en cada lugar que ha pisado" durante su viaje a México. Bergerot también le ha exigido que "pida perdón". Ayuso ha seguido denunciando el boicot de los gobiernos mexicano y español, y acusando a la izquierda de querer hacer "revisionismo" con la historia, intentando "crear bancos y hablando de muertos", y "retorciendo" la historia de los dos países. "México no existió hasta la llegada de los españoles. Quiéranse un poco más, porque aquello era otra civilización", respondió la presidenta madrileña. "Pregúntenle a la presidenta mexicana y a los mexicanos qué hay en la calle Guatemala, número 24, de Ciudad de México, y qué hay bajo tierra. Pregúntenle cuál era el pasado de México antes de que nos uniéramos en mestizaje", ha espetado, en alusión a un tzompantli o muro de cráneos humanos víctimas de sacrificios de la civilización maya.
