El presidente del Partit Demòcrata Català (PDC), Artur Mas, ha acusado al Gobierno español de tener una "reacción histérica" y hacer "antipolítica" al pedir al Tribunal Constitucional (TC) que envíe la actuación de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, a la fiscalía. En su intervención en la Escola d'Estiu de la JNC, Mas ha criticado que el Gobierno español acuda al TC, el abogado del Estado o la fiscalía cada vez que Catalunya hace un "ejercicio democrático" en vez de sentarse en la mesa a negociar.

La voluntad del Gobierno español es inculcar miedo entre las personas que quieren sacar adelante la independencia del país. Esta es la conclusión que extrae Mas, alertando que "lo único que conseguirán es incrementar la base de gente" que la quiere, y añadiendo que para alcanzar el objetivo se tiene que dar "calor" a todas las personas que se enfrenten al Estado, en alusión a Forcadell.

Sobre la máxima mandataria de la cámara catalana, ha reivindicado que ella sólo "se ha limitado a aprobar y levantar acta pública de unas conclusiones que ya habían debatido y aprobado una comisión". Por eso, ha aseverado, que "quien se piense que el pueblo rebajará al jefe se equivoca porque estoy convencido de que el pueblo catalán será firme".

Investidura española

Pero Mas también ha tenido tiempo para acusar a los partidos estatales de tener "pánico escénico" al diálogo por no saber llegar a ningún acuerdo de gobierno, alertando de que unas terceras elecciones serían "de hazmerreír". Además, ha comparado este miedo con el que dice que tuvo a la CUP al no aprobar los presupuestos.

Con todo, el expresidente ha criticado que ninguno de los cuatro grandes partidos de "ni la más mínima solución" y se ha referido en concreto al presidente español en funciones, Mariano Rajoy, de quién ha asegurado que es muy valiente ante el proceso independentista catalán pero "poco valiente para sentarse y negociar".