El ya de por si difícil objetivo de ERC de poner de acuerdo a la CUP, Junts y los comunes se ha visto perjudicado por las protestas de estos días a raíz del encarcelamiento de Pablo Hasél, sobre todo por la actuación de los Mossos d'Esquadra durante los disturbios. Con el cuerpo policial en pie de guerra y los partidos exigiendo la revisión del modelo de seguridad y censurando el papel de la policía catalana, Pere Aragonès —aspirante a la presidencia y actual máximo responsable del gobierno catalán— ha querido serenar los ánimos.

Como ya pasó con los disturbios de octubre de 2019 después de la sentencia a los líderes del procés, Aragonès parte de la base que "la indignación ciudadana es lógica" porque tiene origen en una "sentencia injusta que ataca la libertad de expresión". Ahora bien, ha añadido que "la policía no puede estar mirándoselo" y "debe actuar de manera proporcional" cuando "una extrema minoría mancha la movilización" apartándose de su carácter pacífico.

 

Horas después de que el sindicato y la asociación de profesionales de Mossos hayan amenazado con hacer "el cuerpo ingobernable" y "plantarse", Aragonès ha salido en defensa de la policía catalana. "Los Mossos son una policía democrática", ha afirmado. El vicepresident en funciones de president considera que "una eventual mala actuación individual no puede manchar la tarea de un cuerpo en que 17.000 agentes trabajan para proteger los derechos y libertades de la ciudadanía". En este sentido, ha resaltado la necesidad de una investigación "ágil y diligente" sobre si la joven que ha perdido un ojo lo ha hecho por culpa de la mala praxis de algún agente.

Interior dejaría de depender de Junts

Preguntado por si, como exige la CUP, considera necesaria la dimisión del conseller de Interior (de Junts per Catalunya), Aragonès lo ha descartado de forma tangencial. "Lo que hace falta es un Govern nuevo cuanto antes", ha replicado. Será entonces cuando las formaciones que lo acaben integrando "determinen las personas que tienen que estar al frente". Es decir, el mensaje entre líneas es que la intención de ERC es que en el diseño del nuevo ejecutivo, Junts dejará de encargarse de la seguridad del país.

Uno de los debates abiertos sobre el área de Interior es si ha llegado el momento de que después de una década pase a manos de un partido de izquierdas. Al respecto, Aragonès ha adelantado que "habrá cambios", encaminados a "fortalecer el modelo policial basándolo en la confianza entre los agentes y la ciudadanía". El candidato de ERC, ahora mismo el único con opciones de ser president, ha reclamado al resto de partidos que durante las negociaciones que ya se han abierto para acordar una investidura y un nuevo ejecutivo, "no nos tiremos la seguridad por la cabeza".

Este jueves, la CUP trazó una línea roja para seguir en conversaciones con Junts per Catalunya. Les reclama que, para seguir hablando, antes hagan dimitir al conseller. Instantes después, Miquel Sàmper pedía públicamente una revisión a fondo del modelo de orden público.