El president Pere Aragonès ha intervenido este miércoles ante el Parlament de Catalunya para explicar los cambios en su gobierno y en su intervención inicial ha insistido en que la "Generalitat será el primer bastión contra el avance del gobierno de derecha y extrema derecha", como los que ya se han pactado en algunas autonomías y que se puede reproducir en el conjunto del Estado tras las elecciones del 23 de julio. Yendo más allá, también ha afirmado que lo hará con grandes consensos que permitan fortalecer la escuela catalana y todos los servicios públicos, así como las políticas sociales como acceso a la vivienda, defendiendo las instituciones catalanas.

"Ante el avance de los gobiernos de derecha y extrema derecha toca defender Catalunya. Ahora es el momento de defender Catalunya. Nuestra democracia, voluntad de progreso y voluntad colectiva de ser y decidir. Este también es uno de los grandes retos que tenemos como país, prepararnos para que este avance, de la derecha y extrema derecha no signifique un retroceso contra Catalunya", ha advertido Aragonès que ha cerrado su intervención inicial con un grito de "visca Catalunya i visca la llibertat".

 

Un Govern "débil y desorientado", según la oposición

Con todo, esta remodelación no convence a los partidos de la oposición, que han lamentado que relevar a los consellers que estaban más quemados no soluciona los mil y un problemas que sigue teniendo el Ejecutivo. Concretamente, el jefe de la oposición, Salvador Illa, se ha quejado de un Govern "débil, desorientado y con poca capacidad de gestión", señalando la falta de liderazgo del presidente, que según él actúa a golpes de volante: "Se rompe el Govern, un volantazo; aprueba los presupuestos, otro... si continuamos así, acabaremos mareados todos", ha ironizado, haciendo un llamamiento a conseguir a un gobierno fuerte para alejarse de una "debilidad parlamentaria manifiesta" en la que ahora se encuentra inmerso. Como ha hecho reiteradamente en las últimas semanas, Illa ha exigido al presidente que pase de la queja permanente y de refunfuñar a hacer propuestas: "Usted me tendrá al lado para hacer reivindicaciones cuando haga falta", ha asegurado.

Illa también ha extendido la mano a los nuevos consellers, a quienes ha felicitado por su nuevo cargo y les ha deseado lo mejor, ya que, según ha reivindicado, sus éxitos serán los de Catalunya. Con todo, sin embargo, también ha aclarado que no cree que este relevo al frente de tres departamentos sea la manera de resolver sus problemas.

"Cambiar a los consellers no hace desaparecer los problemas"

Por su parte, Albert Batet se ha pronunciado en una línea similar a Salvador Illa, a pesar de que yendo más allá y sugiriendo que si realmente la intención del presidente era hacer una remodelación creíble de Govern para empezar una nueva etapa, también tendría que haber sustituido a Laura Vilagrà como titular de Presidència y responsable del caos de las oposiciones. En el mismo sentido, también ha advertido que un departamento no solo es la persona que hay al frente, sino todo su equipo y las dinámicas por|para las cuales funciona: "Que se cambien los consellers no quiere decir que por arte de magia desaparezcan los problemas", ha reflexionado Batet.