Pasamos una tarde al Parlament con Anna Gabriel (Sallent, 1975), diputada de la CUP-CC. Tiene claro que la prioridad es el referéndum y se muestra preocupada por si existe una agenda oculta de relación con el Estado que acabe alejando este objetivo. Advierte, una vez más, que se tendrá que desobedecer y pide explicaciones a los responsables políticos que mantienen a Albert Batlle al frente de la Direcció General de la Policia. No entiende que haya responsables políticos que defiendan detener a cargos electos que quieren hacer efectivo el referéndum.

¿Qué balance haces de este primer año largo de legislatura?
Muy intenso. Hemos venido a acelerar y a hacer posibles muchas cosas. Si lo conseguimos, nos daremos por satisfechas. Hasta ahora, sin embargo, he vivido con una relativa frustración que no fuéramos más capaces de poner una agenda social y que no fuéramos más atrevidos en la defensa de la educación y la sanidad pública. Cada vez que entro en el Parlament pienso qué bien si pudiésemos decir que esta legislatura hemos acabado con las privatizaciones o externalizaciones de los servicios públicos y que, en vez de cerrar líneas escolares, hubiéramos cerrado los convenios con el Opus Dei.

Es evidente que no habéis conseguido todo lo que queríais...
¡Que va! Somos el grupo más pequeño de la cámara y, evidentemente, no todo está en nuestras manos.

No es verdad que tengamos la sartén por el mango

Pero tenéis la sartén por el mango...
¡No es verdad! Las combinaciones que se dan en las votaciones son muy diversas. Hemos perdido, por ejemplo, debates en torno a la educación. Eso demuestra que no tenemos tanto la sartén por el mango. Han pasado menos cosas de las que querríamos por resolver la situación de emergencia social y para empezar a preparar el proceso constituyente. Ahora esperamos que pase otra de las cosas importantes que tienen que pasar, que es la celebración del referéndum.

Seguro, sin embargo, que se habría avanzado mucho más si hubierais aprobado los presupuestos del año pasado...
Sí, pero nosotros tenemos el listón muy alto porque hay muchas necesidades. Ni con los presupuestos anteriores ni con los actuales se satisfacen las necesidades básicas.

¿Entonces porque los aprobáis este año?
La enmienda a la totalidad a los presupuestos del año pasado se justificaba porque no eran los presupuestos que el país necesitaba y ahora, efectivamente, seguimos pensando que no son los presupuestos que el país necesita. Se nos situó en una disyuntiva inaceptable que era "o aprobáis los presupuestos o no habrá referéndum". Criticamos muchísimo este planteamiento porque entendíamos que devaluaba el referéndum, que no es propiedad de ningún partido ni de ningún gobierno sino un instrumento democrático al servicio de todo un país. Denunciamos este chantaje pero, aun así, la militancia ha entendido que, a pesar de ser unos presupuestos continuistas que perpetúan los efectos de los recortes y no revierten privatizaciones, se tienen que dar los dos votos necesarios para aprobarlos porque estamos convencidas de que, este año, se tiene que celebrar el referéndum.

¿Por lo tanto, habéis acabado cediendo al chantaje que tanto habéis criticado?
Se puede entender así. Hemos estado muy solas aguantando este chantaje. Junts pel Sí ha actuado como un bloque, no ha habido ninguna voz que lo haya abordado de otra manera. Vicepresidència y la Conselleria d'Economia también han visto bien que la aprobación de las cuentas haya sido una condición sine qua non para celebrar el referéndum. A partir de aquí, no podíamos hacer frente a esta mayoría de JxSí y la militancia de la CUP, por un amplio margen, ha entendido que se tenía que dar el sí. También hay muchas otras militantes que consideraron que el chantaje era inaceptable y que se habría tenido que mantener el no.

El Govern dice que no tiene margen para hacer más cosas...
No es verdad que no puedan hacer más. Saben que hay una ley de acompañamiento de los presupuestos, en la que hemos presentado muchas enmiendas, que permitiría hacer muchas más cosas.

El dictamen del Consell de Garanties Estatutàries no cambia nada

El Consell de Garanties Estatutàries declara inconstitucional la disposición presupuestaria para el referéndum. Cambia algo eso?

El Consell de Garanties Estatutàries emite sus dictámenes en base a la adecuación de la normativa a la Constitución española. Es obvio que un referéndum, en este momento, es incompatible con esta Constitución justamente por la falta de democracia y reconocimiento del derecho a la autodeterminación que nosotros denunciamos desde hace tiempo. De hecho, también es incompatible con el Estatut de autonomía, que es un instrumento de la Catalunya autonómica de los últimos 40 años. Para nosotras, por lo tanto, no cambia nada.

Nosotros no comemos con Mariano Rajoy y, por lo tanto, no conocemos su agenda

¿Se celebrará seguro el referéndum este septiembre?
¡Se tiene que celebrar! Una amplísima mayoría de la población defiende el derecho a decidir. Somos conscientes de que el Estado no tiene ninguna intención de permitir que se celebre y que, por lo tanto, nos encontraremos con muchos impedimentos. No sabemos cuáles serán porque nosotros no comemos con el señor Mariano Rajoy y, por lo tanto, no conocemos su agenda.

¿Quieres decir que el president Puigdemont sí que la conoce porque comió con él? ¿Ya os ha explicado el contenido del encuentro?
No hemos tenido ocasión de encontrarnos y no queremos eternizar la polémica. Entra dentro de una determinada normalidad que puedan celebrar un encuentro, lo que nos inquieta es que no fuéramos conocedores de ello. Es innecesario crear estos estados de duda e incertidumbre que abren campo a la especulación. Esperamos que no se vuelva a producir.

Nos preocupa que, ante las dificultades de celebrar el referéndum, se pudiera dar a entender que quizás es más oportuno ir por una vía que el Estado sí facilita

En Madrid ha provocado polémica la fotografía de los vicepresidentes Junqueras y Sáenz de Santamaría en la inauguración del Mobile World Congress...
Evidentemente se tiene que gobernar el día a día y tiene que haber relación con el Estado por muchas cuestiones. Es más, si celebramos el referéndum y lo ganamos, tendrá que seguir habiendo relación con el Estado español para negociar y acordar una multitud de cosas. La relación con el Estado no es el problema, el problema es que pueda haber una agenda oculta de relación con el Estado y que, por lo tanto, el objetivo de esta legislatura se alejara de la celebración de este referéndum. Eso sí que nos inquietaría.

¿Te preocupa que puedan retroceder en el último minuto?
Nosotros estamos aquí para no movernos del compromiso que hemos adquirido pero sólo tenemos la garantía sobre nosotras mismas. Ahora bien, si vemos que las cosas no van en la dirección que nosotras creemos que tiene que hacer efectivo el referéndum, también tenemos el deber de denunciarlo. El país se ha posicionado de forma clara y mayoritaria y no espera ningún pacto fiscal ni una consulta sobre la reforma constitucional.

En relación con el derecho a decidir de este país, no todas las fuerzas políticas son igual de claras y contundentes

Pero hablas como si no té fiaras del todo. ¿Ves algún síntoma que te haga pensar mal?
Que se haya puesto la tercera vía en la agenda, como mínimo, del Estado. Nos preocupa que, ante las dificultades de celebrar el referéndum, se pudiera dar a entender que quizás es más oportuno ir por una vía que el Estado sí facilita. También porque en relación al derecho a decidir de este país no todas las fuerzas políticas son igual de claras y contundentes. Llegará un momento en que se clarificará todo seguro. Nosotros tenemos claro que tendremos que desobedecer a impedimentos, mandatos judiciales o sentencias del Estado, no vemos otra manera de hacerlo.

¿Qué fuerzas políticas crees que no son lo bastante claras y contundentes? ¿Te refieres al PDeCAT o a ERC?
O, por ejemplo, al espacio de los comuns. CSQP, a menudo, se muestra partidaria del derecho a decidir pero no aclaran donde se posicionarán cuando vengan embates del Estado.

El Estado no se sienta a hablar. Es sobre esta realidad que todo el mundo se tendrá que posicionar

Lluís Rabell lo tiene claro: "o referéndum pactado o referéndum pactado"...
El Estado no se sienta a pactar la celebración del referéndum. Es sobre esta realidad que tienes que intervenir, no sobre una imaginaria o la que tú desearías que sucediera. El contexto y la realidad no es la que nos gustaría. En algún momento, todo el mundo se tendrá que posicionar en relación a la realidad que existe y no sobre la que querría que fuera. Espero que con las advertencias y amenazas penales del Estado y una acentuación del discurso represivo, una fuerza política que dice ser de izquierdas y que defiende el derecho a decidir no acabe haciendo otra cosa que ponerse al lado del derecho a decidir.

El Gobierno español amenaza, entre otras cosas, con precintar colegios e intervenir a los Mossos. ¿Si todo eso acaba pasando, cómo se podrá votar?
Efectivamente, se ha hablado del eventual control sobre los Mossos d'Esquadra, de precintar colegios e, incluso, de intervenir la autonomía pero también se ha hablado de terceras vías y también ha habido editoriales de prensa importante de este país que está muy conectada con los intereses del Estado y que marcan y generan opinión, según los cuales ahora sería el momento de la negociación política y de ofrecer alguna cosa a Catalunya para desactivar el anhelo de ruptura. Insisto: ¡estemos atentos a eso! Esta tercera vía, sería no ir hacia la ruptura con el Estado, sino ver en qué terreno se puede suplir esta vía para ofrecer alguna cosa por parte del Estado. Y a nosotros eso nos inquieta porque las movilizaciones populares no han reclamado eso, han reclamado la independencia y están de acuerdo en que sea dirimida en un referéndum.

Tenemos un problema con el actual director de la Policía. Los que mantienen a Albert Batlle en el cargo tienen que dar explicaciones

El papel de los Mossos será clave a la hora de celebrar el referéndum...
Pedimos a los responsables políticos del cuerpo que emitan las órdenes necesarias para garantizar el referéndum. Es de sentido común pedirlo. El compromiso del referéndum no es sólo de la CUP, va más allá de nosotras y, por lo tanto, el Govern tiene que poner a disposición todo lo que haga falta para hacerlo efectivo. ¡Es evidente que se tendrá que desobedecer! Si hay responsables políticos que defienden detener a cargos electos que quieren hacer efectivo el referéndum, tenemos un problema. Quien tiene que dar explicaciones son los responsables políticos que están sosteniendo a esta persona [Albert Batlle] al frente de la Direcció General de la Policia.

A Artur Mas lo enviasteis a la papelera de la historia. ¿Se tiene que quedar allí?
No queríamos empezar esta legislatura con un liderazgo que había jugado tanto con el procés. Entendíamos, también, que era el momento de caras nuevas, de gente que no viniera a hacer carrera política y de personas que tuvieran un compromiso con una legislatura en clave de excepcionalidad. Creo que el tiempo nos acabará dando la razón.

Podría ser que se volviera a presentar...
No tengo nada que decir de la agenda política o personal de Mas. Sí teníamos mucho que decir en el debate de investidura. Planteamos que tuviera un papel en el ámbito internacional de defensa del procés y se desatendió.

¿Si Artur Mas vuelve a ser candidato, dificultará cualquier posible acuerdo de la CUP con el PDeCAT?
No vayamos tan lejos porque todavía tenemos que celebrar el referéndum. Para hacer posible un proceso constituyente también necesitamos una implicación masiva de la gente. Antes de hablar de gobiernos de unidad nacional hace falta que determinadas fuerzas políticas, también las que conforman JxSí, se comprometan a hacer un proceso constituyente donde las reglas del juego del nuevo país las decida la gente. No queremos un modelo constituyente que homologue lo que fue la gestación de la Constitución del 78. Queremos arrancar este compromiso antes de pensar en pactos o gobiernos de unidad. La CUP, además, tendrá que debatir si concurre o con quien en unas elecciones constituyentes.

Que el procés no tape la corrupción y que la corrupción tampoco haga sombra al procés

Esta semana ha arrancado el juicio del caso Palau con la vista puesta en la financiación de CDC...
Que el procés no venga a tapar la corrupción y que la corrupción tampoco haga sombra al procés. Hace años que sabemos que puede existir guerra sucia del Estado pero también sabemos que existe corrupción en los partidos políticos, también en CDC y en la antigua UDC desde hace muchos años y no lo decimos nosotras, porque hay sentencias firmes. Hacemos un flaco favor a una cosa y la otra si no las situamos en la justa medida.

¿Qué te ha parecido la declaración de Francesc Homs en el juicio por el 9-N?
Prefiero destacar el auto que nos ha llegado de la alcaldesa de Berga, Montse Venturós, que decidió no retirar la estelada porque entendía que era un mandato del plenario y que ella se debía al plenario. Entendió que no se tenía que personar en el juicio porque era político. Al final, el auto lo reconoce.

¡Pero al final obedeció! Acabó declarando...
La detuvieron. Ella compareció de forma obligada en los juzgados porque la llevaron.

Pero se podía haber acogido al derecho de no declarar...
Una vez estuvo allí reafirmó sus planteamientos. No intentó buscar argucias legales, no buscó rendijas de este tipo, sino que mantuvo un posicionamiento muy coherente. Alcaldesas como Montse Venturós o concejales como Joan Coma son una referencia para nosotros porque hacen lo que hacen. No se esconden y lo defienden ante un juez de Berga o de un juez de la Audiencia Nacional de Madrid. Esta es nuestra línea política.