Víctor de Aldama ha asegurado ante el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno que el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero utilizaba teléfonos móviles de un solo uso similares a los que usaban varios miembros de la trama Koldo. Según fuentes jurídicas, el comisionista ha explicado durante su declaración que los investigados se referían internamente al uso de estos aparatos con expresiones como "tomemos un café". Aldama ha afirmado que Koldo García, el exministro José Luis Ábalos y el hijo de este, Víctor Ábalos, disponían de teléfonos de un solo uso facilitados presuntamente por el comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba, también investigado en la causa. Al hablar de ello, ha apuntado que "Zapatero" también usaba este tipo de teléfonos.

Las afirmaciones sobre Zapatero llegan después de que el expresidente español fuera imputado por presuntos delitos de tráfico de influencias en el caso Plus Ultra. La terminología alrededor del café citada por Aldama en su declaración aparece en el auto judicial de la causa que salpica al socialista. De hecho, en el documento se recogen varias conversaciones del expresidente de la aerolínea Plus Ultra Líneas Aéreas, Julio Martínez Sola, en las que se menciona el término "café". En uno de los mensajes incorporados a la investigación, Martínez Sola escribía al accionista Roberto Reyes: "Recibí una llamada de Julio Martínez (Zapatero). Cuando estés con el café me llamas". El contenido del teléfono de Reyes fue aportado a la investigación por una agencia norteamericana.

Sin revelaciones sobre el caso Koldo

En la hora larga que ha pasado ante el juez Moreno, Aldama no ha ofrecido muchas novedades respecto a lo que ya había declarado sobre la trama Koldo. En relación con los contratos de material sanitario adjudicados durante la pandemia, ha asegurado que no le consta que la expresidenta balear y actual presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, reclamara ninguna comisión vinculada a la compra de mascarillas o pruebas PCR en los aeropuertos. El comisionista también ha afirmado que nunca mantuvo contacto directo con Armengol y que quien hablaba con ella era Koldo, aunque ha admitido que desconoce si también intervino Ábalos.

Aldama también ha matizado que los 10.000 euros mensuales que, según había explicado anteriormente, entregaba a Koldo no estaban vinculados únicamente a los contratos de compra de mascarillas adjudicados en las Illes Balears y las Canarias. Según ha afirmado ante el juez, aquellos pagos respondían "a un todo" e incluían también gestiones relacionadas con adjudicaciones de obra pública y otros contratos con diferentes administraciones. La comparecencia también ha estado marcada por el interés de la Abogacía del Estado en el funcionamiento económico de las actividades de Aldama y, especialmente, en la manera como facturaba los beneficios obtenidos. Esta línea de investigación llega después de un informe de Hacienda que atribuía al comisionista un presunto fraude fiscal de 2,4 millones de euros en el año 2020 relacionado con "el negocio de las mascarillas".