El presidente español, Pedro Sánchez, propondrá este jueves, en una reunión a las 11 de la mañana, al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, 11 grandes pactos y pedirá un "cambio de rumbo" en la estrategia del PP, según ha adelantado El País y ha confirmado el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, en la cadena Ser. Según Bolaños, estos pactos se plantean por parte de Sánchez para tratar de recuperar "consensos básicos" rotos en los últimos años, como "cumplir la Constitución, renovando el CPGJ", trabajar de manera conjunta con el fin de dar respuesta a las consecuencias de la crisis y luchar contra la violencia de género. Esta agenda de pactos que presentará este jueves Sánchez estará dividida en cuatro bloques. Según el Gobierno, ninguno de estos planteamientos parecen imposibles de pactar con el PP, aunque Feijóo también presentará sus propuestas y Sánchez está dispuesto a negociar. "Esperamos que Feijóo dé un giro en la estrategia del PP", ha asegurado Bolaños. Tanto La Moncloa como el PP transmiten la idea de que de esta reunión tiene que salir un cambio claro y un nuevo ambiente, pero serán los líderes los que concretarán la fórmula.

Propuestas

El primero de estos grandes bloques, que el PSOE considera imprescindible para recuperar las buenas relaciones entre partidos, es el "cumplimiento y actualización de la Constitución y la regeneración democrática". Sánchez también pretende enfilar la renovación de los órganos constitucionales. El predecesor de Feijóo, Pablo Casado, dejó pendiente la renovación del CGPJ, que ya hace dos años que el mandato está caducado, y que tiene que permitir también relevar a un tercio de los miembros del Tribunal Constitucional, esta votación se espera que sea antes del 12 de junio. El segundo gran pacto sería la renovación del Tribunal Constitucional, también antes del 12 de junio, que llegaría una nueva renovación de cuatro miembros, dos a propuesta del gobierno y dos del CGPJ, que además cambiará la mayoría de este órgano decisivo, que pasaría a estar controlado por los progresistas, con un 7 en 5. El tercer gran acuerdo es la reforma del artículo 49 de la Constitución, que permitirá eliminar el término "disminuido" y sustituirlo por "discapacidad", una reclamación histórica de estos colectivos. Esta cuestión ha resultado imposible pactarla con Casado durante su mandato. Por último, el cuarto acuerdo se orienta hacia la reforma de la ley electoral para conseguir eliminar el voto rogado de los españoles que viven en el extranjero, pero parece que esta renovación será antes del 20 de abril.

El segundo bloque, el relacionado con las medidas económicas, es el que sin duda más interesa a Feijóo porque, según ha señalado estos días, es donde quiere marcar la pauta de sus medidas económicas; sobre todo, alrededor de bajadas de impuestos. Bolaños no ha aclarado la respuesta del presidente español a la propuesta de Feijóo de rebaja de manera inmediata el IRPF. Ha recordado que "ya hay una rebaja de impuestos en la factura de la luz" que cuesta "entre 10.000 y 12.000 millones de euros" en el erario público. El ejecutivo español espera que el encuentro permita allanar el camino para que el PP se abstenga, vote a favor del paquete de medidas para paliar los efectos de la crisis que se tiene que convalidar en el Congreso de los Diputados. La Moncloa está dispuesta a tramitar el decreto como proyecto de ley para que los grupos puedan introducir enmiendas. Además, el presidente español aspira al hecho de que Feijóo dé apoyo al acuerdo alcanzado por España y Portugal en la UE para establecer un tope de 30 euros al precio mayorista del gas. También pretende que el PP dé un giro en la estrategia de denuncia sistemática de mala gestión de los fondos europeos y dé apoyo al reparto del Gobierno.

Medidas sociales

En el ámbito social, Sánchez quiere que el PP se comprometa a mantener el consenso con respecto a la violencia de género, después de que los populares han cedido a los planteamientos de Vox en sus pactos para construir gobiernos autonómicos. Feijóo hace unos días llegó a hablar de violencia intrafamiliar, aunque después especificó que sí que reconocía la violencia vicària, usando el nombre de la ley con el cual los de Abascal proponen reemplazar la ley de violencia machista en Castilla y León. Este es el único punto en el cual el presidente reclama un posicionamiento de los populares claramente distanciado de Vox. Otro de los puntos delicados es rehacer el pacto antitransfuguismo de que el PP se desmarcó en Murcia, cuando captó diputados de Cs para evitar la moción de censura del PSOE y de Cs en López-Miras. El último bloque incluye dos puntos sobre políticas de Estado. Este jueves por la noche el presidente español viaja a Rabat para cenar con el rey Mohamed VI y consolidar el inicio de la "nueva etapa" que abre la renuncia del ejecutivo a la posición tradicional sobre el Sáhara y el apoyo al plan de autonomía de Marruecos. Sánchez aspira al hecho de que Feijóo dé apoyo explícito a esta opción, así como a las actuaciones del ejecutivo sobre Ucrania.