El sorprendente titular es que estoy entre las 50 mujeres más influyentes de Catalunya de 2026, según la revista Forbes. Aunque prometo dos sorpresas más antes de irme de vacaciones. Pienso que hace unos años habría sido impensable. Más que nada, porque vivía los sueños de otra persona y olvidando los míos. "Lo mejor es que hagas de masovera en el agroturismo", me dijeron hace poco más de cinco años. ¡Y eso que soy la Wines and the city! Es verdad que tener pareja te marca la vida, sea para bien o para mal, y por eso muchos y muchas prefieren no tenerla. Gracias a mi pareja actual, no he tenido que apagarme para encajar. Es más, me ha ayudado a brillar como nunca, saliendo conciliada de casa. Porque cuando alguien siempre te hace sentir que ni tú ni tu tiempo valéis la pena, te lo acabas creyendo. Cuando dejas de sentirte un segundo plato y te conviertes en la protagonista de tu vida, sin el complejo de ser siempre excesiva, vuelves a brillar. El secreto no era tanto buscar al hombre de mi vida, como convertirme en la mujer de la mía.
Pensaba que las que estaban en esta lista eran mujeres que, como yo antes, dormían poco y soñaban mucho. Y he descubierto que no: son mujeres que saben estar bien rodeadas y que tienen buena energía. Lo que antes se llamaba aura y se dibujaba en la cabeza de los santos. Algo que no se ve, pero que se nota. No solo tienes que intuir hacia dónde quieres ir, sino también con quién compartes parte de la travesía. Eso de toda la vida que nos decían las abuelas: que tuviéramos mucho cuidado con las compañías, que influyen mucho más de lo que creemos. Y, como casi siempre, tenían razón. Porque se disfruta más del trabajo cuando estás feliz en casa.
Antes, yo quería trabajar para marcharme de mi hogar. No quería estar en una casa que se me caía encima y donde no me gustaba el rol que tenía. Ahora, en cambio, quiero terminar el trabajo a tiempo para estar con los míos, y eso se nota en la efectividad.
Justo entre que salió la noticia y la foto de las cincuenta juntas, fui a dar una TEDx Talk en La Laguna, donde también estaba David Meca. Después de que él hablara de sus nadadas invernales hasta las illes Balears, con todas las dificultades que ello representa, fue curioso y todo un reto hablar de lo que significa ser mujer en el mundo del vino. Pero igualmente lo hice, más emocionada de lo habitual después de entender las partes que desconocía de su historia. "Los peores tiburones no estaban en Alcatraz", dijo el nadador olímpico, "están dentro de uno mismo". Sí, muy fácil de entender, pero yo nunca haría esos esfuerzos tan sobrehumanos, pienso. Quizás porque las maratones ya las he hecho criando a los niños y trabajando en lo que más me gusta, que es comunicar el vino, casi ya sin hablar del vino. Pero la vida no es una competición; es un viaje. Y siempre elijo quedarme con lo que puedo aprender de bueno de las personas. "Sigue nadando", le dice Dory a Nemo. Es su mantra. Y también el de cualquiera de nosotros. Y no hablo solo de flotar dentro del agua, sino de desear llegar a un lugar. Lo importante es saber canalizar la energía para no quemarse ni apagarse lentamente, como decía la carta que dejó Kurt Cobain antes de morir.
El secreto no era tanto buscar al hombre de mi vida, como convertirme en la mujer de la mía
Este martes no ha sido un martes cualquiera, y no solo porque se celebró el Forbes Catalonia Economic Summit y era la verbena de San Juan. Un día de purificación en el que queremos tirar las cosas malas a la hoguera, aunque al principio exploten. "Con las verdades se pierden las amistades", dice el dicho. Al final, el mayor peligro es la gente que se cree sus propias mentiras. Con el tiempo, lo que te queda de las personas no es lo que te dijeron o te hicieron, sino cómo te hicieron sentir. Quien quiere estar, está, y siempre encuentra tiempo para compartirlo contigo. Toy Story 5 también habla de esto. De cómo los amigos de pequeños también te influyen a la hora de elegir la manera como quieres jugar: con pantallas o sin ellas. Y de cómo, desde 1995, Woody y su pandilla nos regalan reflexiones valiosas: los amigos tienen que hacerse en la vida real, cara a cara, y no a través de aplicaciones.
En esto soy muy rica, porque conservo el patrimonio de amistad de mi grupo de la escuela y de los amigos de la universidad. Pero también he conocido a grandes personalidades que hace ilusión desvirtualizar con una copa de vino, como la modelo Martina Klein o Laura Carnicero, vicepresidenta de Personas y Organización de SEAT y CUPRA, comprobando que su sonrisa trabajada va mucho más allá de lo que nos pueden transmitir las fotos. A esta edición de la lista Forbes se han incorporado perfiles inéditos para reconocer trayectorias emergentes. Brindar con la escritora Najat El Hachmi, con Rosa Romà, presidenta y CEO de 3Cat, o con la deportista Paula Fernández-Ochoa, que sabe vivir corriendo y a quien nadie gana en sonrisas —ni en estilo—, fue todo un privilegio. La joyera Gemma Grau y yo no nos conocíamos en persona, pero tenemos un secreto en común que compartimos aquella noche con Benedetta Tagliabue, que, junto con Ada Parellada, ya había estado el año pasado y quiso sumarse de nuevo a la comunidad. Me pongo en la foto junto a Núria López-Bigas, catedrática de la Universitat Pompeu Fabra e investigadora ICREA en el IRB Barcelona. A Aina Clotet no la veo en el acto, pero la iré a ver esta noche en su premiado debut como directora en Viva. Las últimas en salir del Liceu somos la escritora Regina Rodríguez-Sirvent y yo misma. Un día es un día y tengo a toda la familia fuera. Y Rosalía no vino, pero a todas nos influye saber hasta dónde se puede llegar desde Catalunya hacia el mundo.
