Al menos tres periodistas y dos diputados lo han comentado por los pasillos una vez acabada la primera sesión de control al nuevo Govern: hemos vuelto a los años noventa. Se referían a la paz que se respira estos días en el Parlament. La misma que existia entonces, antes de que todo empezara a pasar muy rápido. No hace tanto esto parecía Vietnam y ahora estamos en el Parque Temático de Mimosín donde todo es de algodón.

Es todo tan entrañable: Pase, pase. Nooo, pase usted. Es usted muuuy amable. Nooo, usted muuucho más. Me permite que lo abrace. No sólo se lo permito, sino que permítame que yo lo bese, con respeto institucional, pero que lo bese.

Uno de los cambios más destacados que vivimos es que en el bar, entrando a mano izquierda, ha desaparecido una estampa clásica: la el grupo municipal de diputados de CDC. Antes de cada pleno, compartían desayuno el alcalde de Besalú, Lluís Guinó; el de Valls, Albert Batet; el de Vilafranca, Pere Regull; el exalcalde de Vielha, Àlex Moga; el exalcalde de Fonollosa y hombre fuerte en el Bages, David Bonvehí y... el alcalde de Girona, Carles Puigdemont. Regull y Moga ya no son diputados y sospecho que a Puigdemont lo veremos muy poco por el bar. Sin duda los preplenos han perdido color.

Y, hablando del pleno, la primera pregunta de esta nueva etapa la ha hecho la diputada de la CUP, Mireia Vehí, al conseller de Justícia Carles Mundó. La primera parte de la intervención ha ido sobre el centro de internamiento para extranjeros de BCN, sobre el cual la Generalitat no tiene competencias. Pero en la réplica la cosa ha derivado en una crítica al cuerpo de "antidisturbios" de los Mossos, de intensidad 7 sobre 10. Mundó, en la respuesta, le ha recordado a la diputada cupaire que él no es el conseller del Interior.

Entonces la presidenta Forcadell ha dado paso a la pregunta del diputado Matías Alonso del PSC. Ha sido cuando hemos escuchado a Miquel Iceta diciendo "todavía no". Sí, porque Alonso es diputado de Ciudadanos y no del PSC, a pesar de que (y hablo de memoria) me suena que cuando era militar (de la UMD) no estaba muy alejado de los socialistas. El pequeño error de Forcadell, sin embargo, ha permitido a Benet Salellas, diputado de la CUP, hacer un gesto moviendo la mano derecha haciendo el gesto aquel de "poco más o menos..." como diciendo, ¿verdad?

Ciudadanos y PP han coincidido al preguntar al Govern por el tema de la personación o no de la Generalitat como acusación particular en procedimientos judiciales donde haya agentes de los Mossos implicados. El conseller Jané ha coincidido en responder lo mismo a los dos: siempre defenderán al cuerpo.

El marcador final del "capteniment" a las preguntas al Govern ha sido de cuatro. Han dicho una vez la palabrota Raúl Moreno del PSC y Jordi Turull portavoz de Junts pel Sí y... ¡¡¡DOS!!!, Marc Sanglas, de Junts pel Sí, quién gana el premio "capteniment" del día.

10.49 Gabriela Serra hace la primera pregunta al nuevo president. Sobre peajes de la C32. Y como la cosa iba de infraestructuras, ha aparecido el nombre del exconseller del ramo, Santi Vila, a quien Serra ha bautizado como Santi Vidal.

Xavier García Albiol, del PP, ha preguntado al president por las escuelas concertadas. Rabell de CSQP (QWERTY para los amigos) por la renta mínima. Iceta sobre la vocación industrial de Tarragona, pero en la repregunta ha aparecido la situación de BCN World, sin decir el nombre BCN World, sino "centro turístico" y "proyecto". Dos preguntas en una. Puigdemont ha respondido que el proyecto está vivo.

El tono era muy calmado, nada crispado. Ni se había hablado de independencia, ni nada. Hasta que ha sido el turno de la jefa de la oposición, Inés Arrimadas, de Ciutadans. Ella ha sacado la bestia indepe de la jaula, pero no directamente, sino a través de la posible negociación de un "nuevo sistema de financiación que blinde los servicios básicos de los catalanes". Puigdemont le ha contestado que poco se puede negociar con "allí" porque "allí" no hay respuesta, en general, y ahora menos porque España no sabe gestionar la actual situación ni para hacer un gobierno. En el PSC han hecho gestos como diciendo "espeeeerate y verás si hay gobierno o no...".

Y, como no podía ser de otra manera, la sesión de control ha acabado elegantemente. Al menos en la forma, que ha sido poética. El fondo, sin embargo, ha sido lo más contundente que se ha dicho durante la mañana. El president Puigdemont ha cerrado su última intervención parafraseando a Gil de Biedma: "Que la independencia iba en serio, se han dado ustedes cuenta demasiado tarde". ¡Pam!