Es de sobras conocido que en los últimos años la tecnología ha ayudado mucho a la industria del automóvil, sobre todo en lo que se refiere a la experiencia del usuario a la hora de conducir un coche así como a todo lo que se refiere también a la seguridad al volante.
De esta forma, conducir un coche moderno hoy en día es una operación mucho más sencilla y cómoda de lo que era hace unos años, sobre todo gracias a sistemas como el control de crucero adaptativo, el sistema de ayuda de mantenimiento de carril, o las diferentes ayudas para aparcar el coche, entre muchas otras cosas.
Por otro lado, cabe también destacar que esa mejora en la tecnología ha ayudado también a mejorar todo lo que se refiere a la seguridad del propio coche para evitar ciertas facilidades a los ladrones. En este sentido, por mucho que la tecnología haya mejorado, también lo han hecho alguna de las estrategias de los ladrones de coches.
Es más, cabe tener en cuenta que el pasado año el número de coches robados en nuestro país ascendió a casi 25.000, una cifra que supuso un 5 % menos que el año anterior pero que evidentemente sigue siendo muy alta.
El truco de la moneda para robar coches
Como es lógico, la inmensa mayoría de coches robados en nuestro país son coches que duermen a la intemperie, es decir, que no están ni en garajes ni en parkings, por lo que en este sentido es mucho más fácil para los ladrones acceder a ellos.
Por lo que se refiere a las diferentes estrategias que tienen los amigos de lo ajeno para hacerse con un coche robado, una de las más habituales es a la vez una de las más antiguas, que no es otro que el del truco de la moneda.
Un truco que pasa por poner una moneda, del tamaño más pequeño posible en la manija de la puerta del coche de tal manera que, al abandonar el vehículo, este no se cierre correctamente y así los ladrones luego pueden entrar de manera muy fácil en el automóvil.
Este sentido, de nada sirven algunos de los mejores sistemas de seguridad ya que evidentemente el coche habrá quedado más cerrado y por lo tanto los ladrones podrán entrar en él sin ningún tipo de problema por la puerta en la que haya situado previamente la moneda. Así, lo más recomendable es revisar siempre que las cuatro puertas estén bien cerradas.
