El Tesla Model 3 ha ganado presencia entre taxistas y conductores VTC gracias a su autonomía y sus costes de utilización. Sin embargo, algunos profesionales ya buscan alternativas. El BYD Seal está autorizado como taxi en Barcelona, una homologación que abre la puerta a una berlina eléctrica espaciosa, silenciosa y muy equipada.
Los datos disponibles no demuestran una huida masiva desde Tesla. El BYD ofrece, aun así, argumentos suficientes para entrar en la pelea. Su funcionamiento silencioso, su autonomía y su equipamiento de confort encajan especialmente bien con un uso profesional intensivo.

La alternativa ideal para taxistas al Tesla Model 3
La carrocería mide 4,80 metros de longitud, 1,88 metros de anchura y 1,46 metros de altura. La batalla alcanza 2,92 metros. Esta distancia favorece el espacio para las piernas detrás. El maletero dispone de 400 litros, una capacidad correcta para servicios urbanos, aunque algo justa cuando varios pasajeros llevan maletas grandes.
La versión Comfort utiliza una batería de 61 kWh. Su motor desarrolla 231 CV y 380 Nm, con tracción delantera. El Seal acelera de 0 a 100 km/h en 7,5 segundos, alcanza 220 km/h y homologa 460 kilómetros de autonomía. Sus prestaciones superan ampliamente las necesidades habituales de un taxi.
La variante Design puede resultar más apropiada para jornadas largas. La batería aumenta hasta 83 kWh y la autonomía llega a 570 kilómetros según el ciclo WLTP. El motor entrega 313 CV y permite alcanzar 100 km/h en 5,9 segundos. La velocidad máxima queda limitada a 180 km/h.
El Excellence se guarda un as bajo la manga. BYD mantiene la batería de 83 kWh, pero añade un segundo motor y tracción total. El sistema desarrolla 530 CV y 670 Nm. Acelera hasta 100 km/h en 3,8 segundos y ofrece 520 kilómetros de autonomía. Su potencia resulta innecesaria para trabajar, pero demuestra el margen técnico disponible.

Un equipamiento dedicado al confort de los pasajeros
El confort puede inclinar la balanza. Los asientos delanteros cuentan con regulación eléctrica, calefacción y ventilación. El climatizador bizona incorpora bomba de calor y filtrado de iones. BYD también equipa volante calefactable, techo de cristal, acceso sin llave e iluminación ambiental. Los pasajeros reciben una presentación cercana a modelos premium.
La pantalla giratoria de 15,6 pulgadas integra navegación, conexión a internet y planificación de rutas eléctricas. El equipo Dynaudio utiliza doce altavoces. La seguridad reúne once airbags, crucero adaptativo con Stop&Go, cámaras de 360 grados, frenada automática y asistencia activa de carril. El Seal consiguió cinco estrellas Euro NCAP.
Dicho esto, toca hablar del precio. BYD anuncia el Seal desde 40.775 euros al contado o 36.450 euros financiados. El Citroën C4 X eléctrico, el Xpeng P7 y el Mazda 6e figuran entre sus rivales.