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Con la llegada de los coches eléctricos, una de las dudas más habituales entre los conductores tiene que ver con la batería. Muchos propietarios conectan el vehículo cada noche y esperan a que alcance el 100% de carga, convencidos de que así dispondrán de la máxima autonomía al día siguiente. Sin embargo, numerosos especialistas advierten de que convertir esta práctica en una rutina no es la mejor decisión si se pretende conservar la batería en buen estado durante muchos años.

El motivo es que las actuales baterías de iones de litio funcionan mejor cuando trabajan dentro de un rango de carga intermedio. Permanecer durante demasiado tiempo cerca del 100% o, por el contrario, circular habitualmente por debajo del 10%, provoca un mayor estrés químico en sus celdas. Ese desgaste no suele apreciarse de inmediato, pero puede acelerar la pérdida de capacidad con el paso del tiempo.

Un cargador de Wallbox

No es recomendable cargar siempre la batería al 100%

Los expertos insisten en que no se trata de evitar por completo la carga máxima. Lo importante es diferenciar el uso diario de los viajes largos. Si cada jornada apenas se recorren unos pocos kilómetros, lo más recomendable es mantener la batería entre el 20% y el 80%. En cambio, cuando se necesita toda la autonomía disponible para un desplazamiento largo, cargar hasta el 100% resulta perfectamente razonable, siempre que el vehículo vaya a utilizarse poco después.

También influye el momento en el que se realiza la carga. Una batería completamente cargada y estacionada durante horas, especialmente en verano o bajo temperaturas elevadas, soporta un esfuerzo adicional. El calor acelera determinados procesos químicos internos y puede contribuir a una degradación más rápida. Por eso muchos especialistas aconsejan programar la recarga para que finalice justo antes de iniciar el viaje.

Cargador coche eléctrico

Se puede cargar al 100%, pero no siempre

Los propios fabricantes respaldan esta recomendación. Tesla, Hyundai, BMW o Renault coinciden en que, para el uso cotidiano, lo más saludable es evitar mantener el coche al 100% de forma permanente. Sus sistemas de gestión protegen la batería, pero reconocen que unos hábitos de carga adecuados ayudan a conservar mejor su rendimiento y prolongan su vida útil.

Esto no significa que cargar completamente el coche vaya a provocar una avería inmediata ni que el vehículo vaya a acabar en el taller por ese único motivo. Sin embargo, una batería que envejece antes de tiempo puede perder capacidad, reducir su autonomía y obligar a realizar comprobaciones o intervenciones relacionadas con el sistema eléctrico mucho antes de lo previsto.